lunes, 15 de junio de 2009

Recomendación: Soul Eater


Soul Eater, o Hagamos de la Inquisición un buen chiste.

Hay ideas que se repiten eternamente, y hay otras que no tienen originalidad. También hay ideas un poco originales, pero que terminan combinándose nuevamente con lo que podríamos llamar “Clásico”. Soul Eater no es ninguno de estos casos específicos, más si la unión de muchos arquetipos clásicos en un solo collage. Y queda condenadamente bien.
Primero lo primero, vamos a ubicarnos en un género: Shonen. Soul Eater no les va a caer bien si no les gustan las historias en las que los muchachos peleen, pero que dejen en claro tener un trasfondo humano muy marcado. Tampoco les va a caer bien si no les gustan los malos sin excusa, o sea, los malos que son malos simplemente porque les agrada la maldad y se regocijan en el dolor ajeno. Tampoco les va a gustar esta serie si no les agradan los dibujos poco elaborados y los chascarrillos tontos y huecos. En sí, todo eso que describí recién es el 50% de Soul Eater, el Soul Eater que cualquiera ve en los primeros capítulos y que hasta el más tosco de los Mangakas puede detectar.
Pero hagamos un alto acá, mientras ustedes empiezan a mirar con malos ojos a Soul Eater; porque, si bien tiene muchas cosas y muchos elementos que la tiran para abajo, esta serie se merece un reconocimiento por lo entretenida que es y por lo compleja que se va poniendo a lo largo del tiempo. Pero dejemos esto para más adelante y encaremos los detalles técnicos.

El Animé

Actualmente, Bones (la misma productora de Wolf’s Rain, por ejemplo) produjo una serie de 51 episodios junto a Aniplex, serie que nos lleva a la principal historia de Maka y Soul, los que podríamos llamar protagonistas. La Serie en sí no es contemporánea digamos (empezó a emitirse a principios del 2008 y terminó a mediados del mismo año, o sea, hace un año ya); además, la Serie solo toma un pedazo de la historia, puesto que el Manga sigue en edición y escritura constante, como hacen la gran mayoría de las series hoy por hoy. Al día de la fecha, no terminé de ver el animé, pero por lo poco que ha visto puede asegurarles que van a pasar un buen rato viéndolo, eso si, si disfrutan con esa clase de contenidos. No busqués un poquito de seriedad u originalidad, que te vas a dar de cara contra los clichés.

El Manga

El Manga de Soul Eater… no lo leí en su momento, pero tengo la sospecha de que fue como los buenos vinos: fue mejorando con el Tiempo., y mucho. Si bien en los tres preludios nos podemos encontrar con algo que roza el erotismo barato y la falta de estética/buena línea de dibujo (por ejemplo, las caras de Maka y Soul son prácticamente iguales y cuesta mucho distinguir muchachas de pendejos, en general), ya para la saga del castillo de Baba Yaga (una de las últimas sagas publicadas) no solo el dibujo, sino el guión mejoró muchísimo.
Si les soy sincero, cuando empecé a leer esta serie y llegué mas o menos al capítulo 20, me veía medio atascado siempre en la misma mecánica de porquería (aparece un bichito, lo matamos y dejamos pista de bichitos o malos mas jodidos para la próxima), pero después de la mitad, la serie sufre un tropiezo atroz, casi como si hubieran cambiado de guionista del todo. El dibujo, a pesar de seguir siendo caricaturesco, gana muchísima calidad si lo comparamos con los primeros capítulos: los primeros capítulos no tenían sombreado siquiera, ni tampoco muchos elementos alrededor de los personajes para especificar un escenario copado: las peleas que tenemos por el final de la serie son muy buenas, gráficamente hablando.
Pero basta de porquerías. A ver, a lo que nos interesa.





Devorando Almas para llegar a Grandes (trama)

Acá, sencilla y básicamente, la trama de esta serie. En el mundo en que nos ubicamos existen las Brujas, y la Muerte (Shinigami, Dios de la muerte según la tradicionalidad Japonesa) se encarga de mantenerlas a raya, pues las Brujas “esparcen la maldad por la tierra” y bla bla bla. Las Brujas, yendo a pocas palabras, son mujeres que pueden utilizar la magia. Así de simple, usualmente están representadas por un animal específico.
La cosa es que la Muerte… digo, Shinigami-sama, un día se cansa y pone una escuela en una ciudad que se llama Death City, que está en alguna parte de Yankilandia. La escuela en sí se llama Shibusen, y se dedica a formar Técnicos y Guadañas Mortales.
Ahora ustedes se preguntan, qué carajo es un Técnico y qué carajo es una Guadaña Mortal?
Bueno, empecemos por las Guadañas. Las Guadañas Mortales son personas, si si, PERSONAS que pueden adoptar la forma de un arma; no necesariamente tienen que ser guadañas, sino que pueden ser toda clase de armas. Estas personas, las armas, deben devorar 99 almas de humanos “malos” y un alma de bruja para transformarse en Guadañas Mortales, o sea, armas lo suficientemente poderosas como para poder ser manejadas por la Muerte itself.
Los Técnicos que pito tocan? Es simple: las armas por si solas no pueden hacer gran cosa, excepto raras ocasiones. Necesitan un técnico, un humano especializado en el manejo de armas de este tipo para acabar con sus enemigos y poder obtener las almas que tienen que devorar. A todo esto, el verdadero poder de las Armas reside en que amplifican el poder del alma de su Técnico, es decir, su poder de daño se basa en el impacto espiritual que pueden llegar a manifestar.
Hasta ahora, todo copado. Tenemos a la Muerte que está de nuestro lado, tenemos a los malos (o las malas, las brujitas), y tenemos a los protagonistas, que por obviedad van a ser tres Técnicos con sus armas que están formándose, y que, oh casualidad, quedan metidos en el medio del quilombo gordo. Estos son: Maka Albarn (Técnica; la hija de la Guadaña Mortal que actualmente está utilizando Shinigami-sama) y Soul (Arma; adopta la forma de una Guadaña); Black Star (Técnico; el último descendiente de un largo linaje de ninjas voladísimos) y Tsubaki (Arma; adopta muchas formas de muchas armas Ninjas, desde Shurikens hasta Katanas); y, finalmente Death the Kid (El hijo de la muerte misma) y las hermanas Patty y Liz Thompson (Armas, adoptan la forma de un par de pistolas similares a las Desert Eagles).
Si se les hizo mucho quilombo leyendo eso, a mi se me hizo escribiéndolo.

D.Gray-Man caricaturizado? La Decepción (crítica)

Arrancamos mal viendo a la Muerte. De por si que es un concepto gastado (no, me corrijo, GASTADÍSIMO), sobre todo con lo mucho que se han abusado los guionistas asiáticos de él en los últimos cinco años… después de Death Note, y de empezar a ver Bleach, nos empezamos a ver una Muerte con un gorrito de McDonalds y un vaso de papel de pororó (pochoclo) en una mano. O sea, es una muerte prostituida. De más está decir la decepción que sufre el lector tipo cuando no solamente te presentan a LA MUERTE (con mayúsculas) como una sombrita esmirriada con una careta de Halloween que no asusta ni parece ser LA MUERTE (otra vez con mayúsculas), salvo en algunos diálogos. O sea, es una muerte totalmente humanizada, peor que cualquier otro antecedente que pueda haber.
Segundo, la sobreabundancia de gags estúpidos, o a medio terminar que hay. Hay excusas de líneas de trama, hay esbozos de peleas que no parecen dejar nada más que un colosal WTF en nuestras caras, y hay algunos guiones que realmente te dan ganas de matar a los personajes… sobre todo, porque son algunos de los pocos personajes que parecían serios y te los tiran totalmente abajo (como es el Ejemplo de Death the Kid, con su obsesión enfermiza por la simetría).
Por último, el hecho de que matan a la gente “mala” con golpes que parecen sacados de Dragon Ball, deshaciendo a los enemigos en volutas de humo-mazapán, casi como el 1,2,3 listo! Que me hacía mi vieja cuando era más pendejo. O sea, WTF?! Estás matando un ser humano chabón! Como no se te puede mover un solo pelo, o podés ponerle un efecto tan CHOTO?
Y como posdata… detalle estúpido, pero que me jode: las almas. Las almas están representadas como si estuvieran sacadas de una galería que hizo Genndy Tartakovsky para Las Chicas Superpoderosas. No solamente parecen llamitas de calefón, sino que varían en pequeños detalles dependiendo de cada uno…

Trick or Treat? (crítica buena)

Gracias a todos los Dioses del Olimpo, las Doce Casas y los cuatro Kaiosamas, esto no se estanca y se pone copado. Primer detalle original y copado: los enemigos. Los enemigos no solamente no son breves y estúpidos (usualmente están sacados de leyendas, historias verídicas o mitos populares y adaptados), sino que representan un buen desafío. No hay enemigo igual a otro en esta serie.
La Profundidad de los personajes… es un tema medio complicado. Si bien la trama se va poniendo más compleja y retorcida a lo largo de la historia, los personajes sufren una metamorfosis que pocas veces he visto en otras series. No solamente van ganando profundidad y se van humanizando cada vez más, sino que los guionistas acuden a un recurso genial e inagotable cuando un personaje genera demasiada intriga: lo borran del mapa, sin aclaración alguna. Esto es como picar despacito de la línea cuando pescás, es decir, el pescado sabe que te tiene atrapado, pero no te da indicios demasiado claros como para que pegués el tirón de una vez. Que analogía de mierda.
Ya dije que la calidad del dibujo mejora también con el tiempo, más arriba.
Hay otra cosa que tiene esta serie, y que es la mitología propia, que se va poniendo más compleja y volada a medida que pasa el tiempo. Ojo, no es LA complejidad, pero si se nota una diferencia cuasi matemática si se lo compara con el principio.
Hay una cuestión casi indispensable a la hora de leer/ver Soul Eater. Tenés que sacarte los prejuicios y los preconceptos de la cabeza. La Muerte no es la muerte que vos crees, las almas no se ven como te lo habían contado, las Brujas no son viejas feas que vuelan en escoba. Una vez que podés mirar la mitología propia de esta serie y podés quedarte contento con ella, vas a poder verle el lado copado a esta serie.








Seguir cazando Almas…

Y eso es todo, por ahora. El animé tiene un final, pero el manga sigue escribiéndose (y bastante lento, diría) y poniéndose complejo día a día. Los clichés estúpidos abundan, y es probable que le ganen un odio importante a uno o dos personajes. Pero por el resto, es una serie entretenida que tiene humor, violencia en grado necesario y ese espíritu/concepto de nobleza/maldad pura que caracteriza a todo Shonen que se respete.

De más está decir que esta serie debe ser una de las que más mierda plástica (léase fanservice) ha generado en los últimos tiempos, y de más está decir que es una serie hecha para el consumismo yanqui. Piensen en la cantidad de vocablos en inglés que tiene esta serie, en la cantidad de elementos occidentales. Consideren que, al tener un dibujo cuasi-caricatura, se puede hacer todo el merchandising para un público bastante amplio: desde mochilas tipo Hello Kitty hasta llaveros, pasando por supuesto por remeras, colgantes, muñequeras… todo lo diseñado especialmente para el fanático.





Personalmente, me gustó. En un puntaje del 1 al 10, le pongo 4-5 Virgilios (no se crean que es poco; es que el hijo de puta es muy jodido), y 8 puntos regulares. Espero que se caguen de la risa y disfruten tanto como yo a la hora de leer/ver este manga/animé.

Saludos!

2 comentarios:

  1. la serie a mi me gusto mucho, si bien arranca muy fanservice y puede ser algo(bastante)pelotuda al principio lease evolucion de las armas(WTF que es pokemon esto) luego evoluciona y madura en todos los aspectos, de hecho el tema de la evolucion de las armas termina pasando por un punto muy diferente al planteado en origen(comer almitas-establecer una conexion de entendimiento y respeto mutuo entre dos alams), lastima el final del anime, venia taaan increible para defraudar como lo hicieron.

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  2. tirenme un arma asi y soy feliz pelando a un par de espinillos de la vida de la humanidad... No... no lo dije con toda mi oscuridad a flor de piel...

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