domingo, 16 de mayo de 2010

¿Samurai Shampoo? No, no, Champloo

Qué tal, qué tal queridos lectores. Hoy vengo a hablar sobre un anime de esos que son perfectos para cuando querés ver acción y no pensar demasiado, o para limarlo en un día de lluvia con amigos y tortas fritas.

Para todos aquellos que, al igual que yo, sean fanáticos de las peleas con espadas les traigo el análisis de Samurai Champloo.



Me suena conocida…

Casi seguro que a la serie la escucharon nombrar por ahí, es bastante conocida y además se transmitió en Cartoon Network y en I-Sat; esto en Argentina al menos, no sé como habrá sido en otros países. Pero antes que nada veamos de donde sale:

Samurai Champloo (サムライ チャンプルー, Samurai Chanpurū?) nace como una serie de anime dirigida por Shinichiro Watanabe (director de otro anime muy conocido: Cowboy Bebop) y producida por estudios Manglobe. La serie comenzó su emisión el 20 de Mayo de 2004 y finalizó el 19 de Marzo de 2005, contando con 26 episodios.

También hay un manga de esta serie que empezó a salir desde Agosto de 2004 hasta Octubre del mismo año y consta de 10 capítulos, compilados en 2 Tankōbon.

Bueno y…¿De que se trata esto?

Para empezar digamos que la trama de Samurai Champloo es muy, muy simple, pero ojo; no siempre la simpleza es sinónimo de mala calidad. Yo creo que esta serie terminó siendo muy buena aún con su sencillez. Pero sobre este punto seguro recaigo más adelante.

La historia toma inicio en una casa de té de un pueblito como cualquier otro del período Edo. En dicha casa trabaja Fuu, una chica de 15 años que en un día de servicio, tropieza y arroja un montón de té sobre el hijo del Daikan de ese pueblo. Aclaración: el Daikan es el gobernador de prefectura en el período Edo, es decir que su hijo tiene un peso político importante.

Este muchacho se cree mucho más de lo que en realidad es, e intenta con sus guardaespaldas torturar a Fuu cortándole un dedo. Pero en la casa de té estaba también Mugen, un tipo con aspecto de vagabundo que la termina salvando (obviamente a cambio de comida) y peleando contra todos los seguidores del hijo del Daikan.

Más tarde llega a la casa de té un samurai llamado Jin y, por un simple malentendido provocado por Mugen, empiezan a combatir a todo dar hasta que la casa se termina quemando (el incendio no lo provocan ellos, sino uno de los guardaespaldas).

En fin, capturan a Jin y Mugen y se disponen a ejecutarlos; pero Fuu logra que escapen a cambio de que la ayuden a buscar al samurai que huele a girasoles. Además, como Jin y Mugen querían pelear a toda costa, Fuu les hace prometer que no van a volver a cruzar sus espadas hasta que no encuentren a dicho samurai.

Me alargué más de lo que esperaba pero en el último párrafo se encuentra concentrado todo el hilo principal. Es decir, la serie trata sobre las aventuras que estos tres jóvenes tienen a medida que viajan para encontrar al samurai que huele a girasoles. Esto es a lo que me refería antes con la simpleza argumental.

Desde mi punto de vista, cuanto más simple es el argumento, más atención hay que prestarle a los detalles (ya sea como autor o como espectador/crítico). Y debo decir que la serie cuida muy bien un par de cosas.

Primero que nada los dibujos y los escenarios me parecieron geniales, el dibujo tiene un estilo muy particular donde el borde de los personajes es un poco más grueso, lo que hace que se destaquen. La animación me pareció muy buena y la coreografía de peleas me gustó mucho, son muy entretenidas además de que los combates se dan a cada rato.

También aparecen muchas situaciones basadas en hechos reales e históricos de la época, como ser: la Rebelión Shimabara (un levantamiento armado de habitantes japoneses, principalmente cristianos), El Sakoku (una política por la que Japón se mantenía cerrada, tanto como para entrar como para salir) y varias cosas más.

Podemos encontrar en la serie muchos guiños y referencias a cosas actuales. El elemento central son el hip-hop y el rap, pero también se dejan ver los graffiti, el béisbol, referencias a los bombardeos sobre Hiroshima y Nagasaki y otros detalles.

Y de seguro se preguntaran: ¿Pero que mierda tiene que ver todo eso con los samuráis, por qué lo metieron?

La respuesta a esa pregunta se encuentra en el nombre de la serie. La palabra Champloo (Chanpurū) es un término de Okinawa que quiere decir “mezclar”, también la palabra se usa para referirse a “algo mixto”. Por lo tanto vemos como en el mismo nombre se encuentra el fundamento para esta fusión de cosas antiguas con modernas.

Probablemente resulte raro al principio pero la mezcolanza que hicieron termina quedando armoniosa ya que no está metida así nomás, tiene su explicación dentro del mismo capítulo. Además por lo general cada rasgo moderno es la base para el desarrollo de todo un episodio.

Otra cosa, a pesar de que la historia es simplemente encontrar a este samurai, cada capítulo es auto conclusivo. Es decir, cada capítulo es una nueva visita a un pueblo y la aventura que se desarrolla en él, teniendo su cierre al final del episodio. Hay episodios que tienen dos partes, pero a lo que voy es que no se alargan más de uno o dos capítulos en la misma ciudad o con el mismo conflicto.

Me gustó mucho las diferentes situaciones que se van encontrando y también como se las arreglan para salir de los kilombos en los que se meten, más allá de que casi todos terminan en un choque de espadas siempre hay elementos diferentes que hacen a cada caso particular.

Además también me gustó mucho como están trabajadas las diferentes personalidades de los protagonistas, llegando a un punto de profundidad importante y generando diversas reacciones, desde el drama hasta la risa.

Todo esto hace a lo que me refería al principio, el hecho de que el argumento sea simple no significa que la serie sea mala. Si se le presta atención a estos detalles se puede hacer un muy buen trabajo con un hilo central sencillo.

Siento que hablé poco y nada de los protagonistas, pero ahora les toca el turno:

- Fuu: Es una jovencita alegre y medio torpe que, tras perder a su madre, se puso a trabajar en la casa de té hasta que inicia el viaje con Mugen y Jin. Suele enojarse bastante seguido, pero porque los dos muchachos la sacan de quicio al no darle demasiada bolilla (principalmente Mugen). A Fuu le encanta comer y tiene una ardilla voladora que la acompaña, pero fuera de eso no posee ninguna habilidad física que le permita apañárselas sola.

Seiyū: Ayako Kawasumi – También hace de Saber en Fate/stay night, de Elena en Claymore (episodio 2), de Siron en Tatakau Shisho: The Book of Bantorra (entre otros), además participó en varios Openings y Endings.

- Mugen: Forro, provocador, instintivo, irritable, tosco…todas esas palabras podrían definir a Mugen, pero nos quedaríamos un tanto cortos. Proveniente de las islas Ryukyu y con aspecto de vagabundo, éste tipo sabe muy bien como arreglárselas. Le encanta pelear, al punto de trabar combates con cualquier persona, ya sea le moleste o no. Eso sí, disfruta mucho más cuando se enfrenta con alguien fuerte o difícil de vencer. Es sumamente agresivo cuando pelea y tiene un estilo muy particular que pareciera mezclar el break-dance y el capoeira, además de poseer muchísima fuerza y habilidad con la espada. Es el que más me ha hecho reír en la serie por sus actitudes.

Seiyū: Kazuya Nakai – También hace de Yane Valentine en Hellsing y de Roronoa Zoro en One Piece.

- Jin: Un samurai muy serio, disciplinado y frío. Tiene un estilo mucho más tradicional que Mugen, pero su habilidad con la espada es asombrosa y realiza todos sus movimientos con una milimétrica exactitud y mucha velocidad. El no pelea por nadie más que por sí mismo, sin embargo tiene una escala de valores que le hace ayudar a algunos desconocidos. Por otro lado, nunca rechaza un enfrentamiento.

Seiyū: Ginpei Sato – Tiene muy pocos trabajos, entre ellos está hacer de Rig en Claymore (Episodios 5 y 6).

Como pueden ver Mugen y Jin son totalmente opuestos. Uno es un provocador nato que realiza los combates dando vueltas y saltos, sumido en un berserk importante; mientras que el otro es callado y serio, de pulcra forma a la hora de pelear y un tipo cuyo rostro permanece impasible la mayor parte del tiempo. Obviamente sus formas de ser los llevan a querer pelear más de una vez, teniendo que intervenir Fuu recordándoles su promesa. También esta oposición constante lleva a momentos cómicos, sobre todo cuando se confabulan.

Por mi parte no tengo mucho más que decir, el opening de la serie no me gustó tanto como otros por el estilo que tiene, pero sí me gustó la secuencia de imágenes que hicieron. Acá se los dejo:

Y bueno…ya dí mi punto de vista sobre esta serie, ahora queda que la vean y opinen por su parte.

Saludos, nos vemos en otra.

El Hippie Cósmico

2 comentarios:

  1. Muy buena nota!!! coincide con todo lo que pensé al ver el primer capítulo. Es bastante copado (la tonta en medio es un fórmula muy conocida... pero bue...) y me divierten los personajes que se contraponen en carácteres y estilos (otra forma muy utilizada, pero el sabor original está en como haces los claroscuros)

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  2. Yo siempre uso el Shampoo para bañarme XD

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