Llega en el momento del mes en que uno se tiene que sentar a escribir la introducción del mes. Es terrible ver para atrás y darte cuenta de que ya pasaron cinco meses y seguimos siendo los mismos seis boludos detrás de teclados peleando contra los molinos de viento del Fanservice (eaaaaa, Optimus Spirit!).
Pero bueno. Muchas cosas a las que no le dimos bola (o hacíamos como que le dábamos) pasaron en estos meses. Hubo congresos, hubo cuentistas, hubo proyecciones, hubo puestas en escena y hubieron buenos encuentros. Y si bien nuestra vida dejó de girar alrededor de un d20 de acá a un tiempo, hay muchas otras cosas a las que todavía les pegamos atención.
Quisiera poner algo gracioso acá, pero soy una verga escribiendo chascarrillos, así que le dejo eso a otros que lo hacen mejor (Ramamancer >_>)...
Con un Chaw-Mien abajo del sobaco y con un hambre galopante, inauguro, con mediocridad, la edición de este mes de la gacetilla
Pasen y vean, que lindas porquerías
Postdata: Tiré "random" en google para mandar imagen random en la introducción, miren lo que salio.
Pero que gente de mierda! Realmente hacemos de este un mundo mejor, no?
Si vienen leyéndonos desde nuestras anteriores ediciones salta a la vista que todos los miembros de la gacetilla somos adeptos de lo bizarro y los resultados de eso pueden verse (veces más, veces menos) en las notas, los banners, en algunos comentarios y en las cosas que vemos.
La película que hoy comento es Aachi & Ssipak (si, herrrmoso nombre) y es justamente una de esas cosas xD pero sin mucho más preámbulo vayamos a lo nuestro:
P.D.: Agradecimientos a Cataqclismo por bajar y pasarme esta película…sobre todo porque sino no sé sobre qué hubiese escrito xD
Primero lo primero, un poco de la info que nunca falta…bueno, tampoco es que hay una brutalidad de datos pero traemos más o menos lo de siempre:
Aachi & Ssipak es una película Coreana dirigida por Beom-jin que Salió en el 2006 distribuida por Studio 2.0 y fue exhibida en el Festival de Cine Internacional de Seattle en el 2007. Fue escrita por Kang Sang-kyun, Jeong Hye-won, Jo Beom-jin (no sé si conocerán alguno…yo los pongo por mera burocracia informativa :P) y contó con las voces de Ryoo Seung-beom, Lim Chang-jung, y Hyeon Yeong, que son los 3 personajes principales.
¿Pero de que va esto?
Luego de pasar por ese escueto rejunte de datos llegamos a lo que realmente nos interesa: De qué mierda trata la película.
Todo comienza en un futuro donde el mundo se quedó sin ninguna forma de energía. Entonces la gente, que parece volverse más inteligente en la desesperación, construyó una nueva ciudad creando una nueva forma de energía basada en sus excrementos. Sí, escucharon bien, un par de locos muy vivos dieron con la clave de cómo sacarle el mejor uso a la mierda y pudieron crear energía a partir ella.
Obviamente para que la novedad no se pierda y el mundo se venga abajo, salieron dos leyes para poder controlar y seguir generando esta nueva energía. Una de ellas fue instalar un chip circular en el culo de cada uno de los ciudadanos (no hace falta explicar por qué es circular…¿no?) para controlar su nivel de defecación y la segunda era alentar a la gente a que cague más.
¿Cómo lograron eso?
Dándoles, como recompensa, una sustancia llamada “Barra Jugosa” que es completamente adictiva. Es decir, vos vas a un baño (sea privado o público) y al lado del inodoro tenés un tubito, vos cagás y una vez concretado el proceso te dan una barra jugosa por ser un buen chico y haber ido al baño. Debo reconocer que jamás creí ver al conductismo expresado tan bizarramente.
Obviamente el nivel de defecación subió muchísimo, pero por otro lado, la ciudad se empezó a llenar de adictos irrefrenables a las barras jugosas. ¿Y esto que provocó? Sí, adivinaron, lo que siempre pasa cuando aparece una droga nueva, empezó a tener su comercio ilegal (se ve que, por más que sea en el futuro, hay cosas que nunca cambian).
Pero además de la adicción y el contrabando las barras jugosas crearon otro problemita. Empezaron a tener efectos secundarios y hubo gente que, de tanto consumirlas, se convirtieron en unos mutantes celestes que llevan un pañuelo blanco. Estos enanos de voz chillona, idénticos entre sí y de poco coeficiente intelectual, están dirigidos por un mutante celeste más alto, fornido y con más cara de malo; se hacen llamar “La banda del pañal” y van por ahí rompiendo todo, volando autos, matando gente y otras cosas por el estilo, todo con el objetivo de conseguir más barras jugosas (que parece haberse convertido en su único sustento).
La banda del pañal en puro frenesí.
El jefe (se reconoce fácil).
Por supuesto que el gobierno no se va a quedar de brazos cruzados frente a estos ataques y cuentan con un Super-Robot Policía (si se lo están preguntando no, no es Robocop) que nivela la balanza en favor de los ciudadanos normales.
El roboteli groso.
¿Y qué nos importa todo esto?
Nuestros personajes principales son Aachi y Ssipak. Estos humanos cuyos nombres parecen la onomatopeya de un estornudo y una marca berreta de bolsas para basura, son dos traficantes de barras jugosas. Bah…mejor dicho, intentan ser traficantes ya que no tienen los medios físicos ni económicos como para hacerse pesados en el mercado clandestino y siempre terminan cagados a trompadas o perdiendo la poca mercancía que consiguen. Son, básicamente, unos meros maleantes que la terminan comiendo siempre que pueden.
Hasta que un día se cruzan con una mina que se metió en un pequeño kilombo. Aachi y Ssipak llegan, le salvan el ojete e, irónicamente, el culo de la muchacha los va a terminar salvando a ellos. Resulta que la mina tiene un muy buen metabolismo (caga siempre sin problemas, sin uso de los laxantes que se publicitan al por mayor para incentivar a la gente) y cuando va al baño salen no una, sino montones de barras jugosas. Imagínense en la que se meten cuando la banda del pañal se entera de esto.
En fin, hasta acá llega el argumento, no hay demasiado para agregar más que mi opinión personal.
Los “protas”.
Sinceramente cuando Cataqclismo me relataba la sinopsis yo me hacía la idea de algo mucho más groso de lo que resultó ser. La idea de la nueva forma de energía me parecía muy original y loco. Pero me terminé decepcionando bastante:
En primer lugar el dibujo es muy feo, es raro, distinto y todo lo que quieras, pero en lo personal me pareció muy...“energético” xD. Como dije la idea estaba buena, no así el argumento. Me pareció muy pobre, los personajes están poco trabajados (siendo que hay varios y se podrían haber explotado más) y tienden a recurrir una y otra vez a lo mismo para llenar la hora y media de duración. Con lo repetido me refiero a violentos encontronazos de la banda del pañal con el cana o con los protagonistas.
Estoy seguro que con otros dibujos mi percepción cambiaba, no digo que se convirtiese en la mejor película de animación, pero hubiese sido un poco más memorable.
Si bien los dibujos son una cagada tengo que elogiar a la animación, ésta si me pareció muy buena.
Otra cosa que me costó muchísimo fue acostumbrarme a las voces en coreano (siendo que estoy más normalizado con las voces en japonés) pero a ellos no puedo echarles la culpa por esto xD
A pesar de todas estas trabas la película pudo sacarme algunas sonrisas y más de un ¡WTF!, y me hizo acordar mucho (tanto en lo simple del dibujo como en lo bizarro de la temática) a los viejos tiempos de Locomotion, ese canal que hoy se encuentra fosilizado en nuestras memorias.
Sin duda el mejor acierto son los pequeños seres que integran la banda del pañal, debido a su estupidez y desesperación por adquirir barras jugosas, siguen cualquier orden de su líder por más kamikaze que sea; además son tantos que nunca se agotan, por lo que siempre hay más de cinco que terminan muertos en un asalto o por bronca de su jefe. Esto, generalmente, genera las situaciones más cómicas o, por lo menos, las que más me han hecho reír.
Uno de los enfermitos con una Barra Jugosa.
En definitiva la nota está apuntada a hacer mención de la película (no podíamos dejar pasar algo así) para informar a aquellos gustosos de lo bizarro que quieran probar con algo nuevo, aunque la estética sea como una patada en las bolas.
Eso sí, si la van a ver no cometan mi mismo error: No la vean solos. Júntense con uno o dos amigos y, pororó mediante, cáguense un rato de risa que a pesar de las pifiadas que nombré más arriba es una película bastante entretenida siempre y cuando la veas acompañado.
Surge la necesidad de retomar este temita, una cabeza llena de rulos e ideas interesantes me dijo sobre la nota anterior de la temática de la juventud, “hey payaso de mierda, como vas a decir esa blasfemia horrible y despreciable, ¿no te das cuenta que los padres también tienen responsabilidad? Ellos son los que le dan la plata a los pibes para hacer lo que hacen” (todo esto imagínenlo con un tono mil veces mas dulce y con una cantidad nula de violencia, pero para ponerle picante lo cambie un poco, perdón rulitos morochos, así es este payasito, sabrás entender).
A esta crítica la cual considero válida puedo agregar algo:
Si bien es cierto, los padres tienen un poco de responsabilidad, hay que ponerse en su lugar. Un padre que le niega a su hijo el acceso a la corriente popular, por negar se puede entender no darle el dinero que necesita, no dejarlo asistir a una fiesta chuli, ¡zambomba!, y cosas así, esta condenando a su/sus hijo/s a la exclusión social de sus pares. Un chico que no puede suscribir a un celular, computadora/Internet, y toda la escaramuza no podría estar incluido en un grupo de sus compañeros de la misma edad, por ende la posición del padre es entre la espada y la pared. Teniendo en cuenta que la juventud ya es excluyente de algunos con características particulares (si lo sabre yo) una condición como la nombrada antes puede llegar a ser catastrófico para un chico, recordar casos como los de pan triste y toda su congenie nos da la evidencia de que un chico aislado y que debe permanecer excluido de la sociedad es una bomba de tiempo que puede explotar y manifestarse en un tiroteo a sangre fría o la extraña fusión de un ser zoomorfo y un payaso de circo (la última permanece inofensiva, incluso es jocosa y disparatada). Por ende, con esta breve aclaración, trato de terminar de justificar mi tesis anterior, así que gracias rulitos morochos, y voy a agradecer si se sigue intentando contra fundamentar mi idea, de forma tal para seguir enriqueciéndola o darla por errónea.
Bueno eh vuelto, el motivo de mi ausencia fue falta de inspiración lo cual me llevo a realizar un viaje para meditar a los de montes de G.Baigorria, una vez ahí comenzó mi ayuno tras 15 minla respuesta llego a mi, llego a mi porque tenia 2 piernas y un bastón... era EL..... EL MISMISIMO... EL UNICO “Gerardo Baigorria” Linyera matriculado del lomo de burro de su pueblo. Empezó a insultar no se si me insultaba a mi o a la garrapata de su oreja pero mientras lo escuchaba mi mente se aclaraba y me di cuenta que lo que estaba buscando estaba mas cerca de lo que pensaba lo que yo necesitaba era MATAR A BILL..... o bien secuestrar a ash ketchum (revisar nombre). Como bill ya estaba muerto opte por lo segundo así que entonces lestraigo el secuestro de ash.....”Intento 1”
PD: Cuenta la leyenda que ni yo se como llegue a esa conclusión.
DIA 1:
Logre hacekear el facebook del profesor oak, voy a proceder a invitarlo al grupo “Maratón de canal 5” diciendo que es parte de una liga pokemon re zarpada con locos que le van a dar por el toor, y que en la zona de rosario hay pokemon que no se pueden ver en otros lados, ya tengo preparada una foto de una paloma que evoluciona en bugs bunny.
DIA 32:
Hacia 31 días que no sabia nada de el, eso es porque el forro viene a pata. Lo encontré en una esquina, unos limpia vidrios lo estaban asaltando el llamo a su “pikachu” y el grone llamo a su “22” semi-automatica, semi-robada. El ganador fue indiscutible. Tras golpearlo 4 hs solo le sacaron la gorra y pasaron la noche con el. Evitando mi plan suponiendo que tenia uno.
DIA 33:
Lo encontré en una plaza tirándole una pokebola a un toba que dormía en posición fetal. Entonces pense que un ataque directo no iba a ser efectivo ya que el contaba con sus pokemon y yo no tenia ni auto para subirlo. Lo invite a un bar, pudiendo así subirlo a un colectivo para despojarlo de sus criaturas ya que el reducido espacio iba a evitar una pelea. Una vez ahí trate de sacarle el cinto... estaba tan equivocado, la persona que estaba atrás mío o “El gorila capuchino” como decía su tatuaje me vio y mal interpreto mis intenciones, me abrazo de tal manera que paradójicamente me dejo mirando el cartel de “no queremos ese tipo de apoyo” que se suelen ver en los colectivos. Ash vio lo que paso, me dijo “grande campeón” y bajo escapando así nuevamente.
DIA... ya ni llevo la cuenta:
Descubrí que esto del secuestro era perjudicial para la salud así que lo abandone, lo ultimo que supe de ash es que hace un par de días se presento a la maratón y cuando empezó la carrera saco todos sus pokemon haciendo así que suspendan la carrera. Según el diario lo iban a trasladar a el y el profesor oak ya que el FBI reviso su facebook a la cárcel de Morón. Así llegue a la conclusión que por cada linyera con garrapata hay dos japoneses presos en Morón.
FIN
Bueno gente espero no perder el hilo de nuevo y que se les haya hecho leve la lectura :P.. acá es cuando se ponen suero fisiológico en los ojos y comentan xD, nos vemos el mes que viene.
Va pasando el tiempo y me voy molestando a mi mismo, cual niño que pokea a otro en la nariz con una rama, para escribir esta nota otra vez. Y también descubro que es casi una cábala: el día de la publicación mismo, u horas antes, estoy siempre escribiendo esta nota. Así que, para qué interrumpir una racha de buena suerte?
Retomando
Dejamos atrás los locos años ’70, los efervescentes ’60 y los frescos inicios de los ’50-’40. Tenemos una trayectoria de cuatro generaciones, o casi cuatro, de constante ascenso y de violento monopolio del arte por televisión, el entretenimiento y el acaparamiento de mentes propiamente dicho <.< Tenemos algunos adversarios que tachan a HB como una institución de poca monta, una fachada, algo pasajero.
Pero HB continúa siendo el gigante que domina los Sábados a la mañana, y continúa lanzando éxitos propios y re-lanzando programas viejos que las nuevas generaciones aman (es gracias a este proceso que nosotros mismos llegamos a conocer programas que se habían hecho 30 años de que mamá conociera a papá). Pero, como bien sabemos todos, hay una ley de hierro en el mundo del espectáculo: todo lo que sube, tiene que bajar.
Ubiquémonos en el tiempo y el espacio: años ’80. El primer strike para la HB vino de parte de una serie de caricaturas que todos amamos y conocimos, basadas en figuras de acción y juguetes populares, hicieron su aparición. Estamos hablando de nada menos que de He-Man and the Masters of the Universe, She-Ra: Princess of Power y los Thundercats, Silverhawks y Tigersharks. Estas series destronaron a HB del dominio del mercado porque, si bien HB seguía dominando al público de los Sábados por la mañana, el resto de la semana era de otros estudios.
HB por este entonces, también, comenzó la alianza con estudios y la sistemática “actualización” de sus propios estudios. Esto se dio gracias a la alianza con Ruby Studios, un estudio de animación que habían fundado animadores propios de la HB años atrás. Asimismo, cambiaron de la vieja animación por celdas (Cel animation) a la tinta y pintura digital (digital ink and paint).
El estudio siguió a línea de trabajo de la competencia para no quedarse atrás, lanzando al mercado varias animaciones basadas en propiedades de licencia familiar (o sea, derechos a la familia y apunte al público relativamente infantil), lanzando clásicos como Los Pitufos (The Smurfs) Los GoBots (The Gobots) y Pac-Man, entre otros. También lanzaron el show The Dukes, una versión “suavizada” y cómica de una serie de Warner Bros., Los Duques de Hazzard (The Dukes of Hazzard), que también co-produjeron con ellos. Lanzaron, asimismo, muchos shows con ayuda de estudios Australianos (no es joda) que nunca tuvieron relevancia aquí, pero que menciono: Drak Pack, Wildfire, The Berenstain Bears, Teen Wolf. También, y apelando un poquito al puritanismo yankee, largaron un proyecto gordo que, sinceramente, no se si fue rentable: La Mayor Aventura: Historias de la Biblia (The Greateast Adventure: Stories of the Bible)
Hanna-Barbera intentó un lance único, que tuvo un relativo éxito : si bien la idea era original y era de HB, no resultaba tan innovadora como antes, puesto que el mercado había dejado de ser casi propiedad de ellos para pasar a la competencia multitudinaria. Es así como, en esta generación, HB lanza programas basados en personajes viejos infantilizados, saliendo con Muppet Babies, Pink Panther and Sons, Popeye and Son, The Flinstone Kids, A Pup Named Scooby-Doo. También sacaron un show de fin de semana que concentraba unas cuantas caricaturas sin importancia de las cuales, la más relevante fue y es Richie Rich (Ricky Ricón); como frutilla del postre, empezaron los Crossovers, de los cuales el más famoso y conocido fue y es Los Supersónicos conocen a los Picapiedras (The Jetsons meet the Flinstones).
Pero, a partir de mediados de los ochenta y hacia finales de esta década (principios de los noventa) surge el problema principal que atascará a la HB durante un buen tiempo. Sin darse cuenta, gradual y sistemáticamente, la HB se había dispersado a lo largo del mundo, relegando el trabajo de sus animadores en otros estudios de animación ajenos. Es así como la HB recibía y encargaba trabajos en estudios como Wang Film Productions, Cuckoo’s Nest Studios, Fil-Cartoons Studios e, inclusive, Toei Animation. La HB había perdido, sin darse cuenta (o dándose cuenta pero no impidiéndolo) el arte mismo de animar, y ahora era solamente un centro administrativo que reorganizaba el material, lo empaquetaba y lo vendía. Siquiera creaban programas: se hallaban reeditando viejas ideas, lanzando programas viejos en repetición constante y organizando los mismos anillos de animación que antaño. La HB era ahora un chiste repetido que recibía material de Australia, Japón, Filipinas y Taiwán.
Ese fue el Strike dos, el golpe en la boca del estómago.
El toque final de este proceso de caída o venida a menos lo dio, precisamente, Warner Bros., quienes lanzaron un pedido de animadores a todo aquel que quisiera responder: querían resucitar su departamento de animación, y necesitaban personal. Mucha gente de HB inició un verdadero éxodo hacia Warner, dejando un saldo de puestos vacíos dentro de HB e iniciando un proceso de renacimiento animado en la competencia que no se interrumpiría a lo largo de toda la década del noventa: es más, fueron los propios técnicos de HB quienes propulsaron y lanzaron los primeros productos de la Warner, esto es, Tiny Toons y Animaniacs.
Cómo volver a la cima y como re-andar todo ese camino desatado? Es algo que nos tendremos que contestar recién el mes que viene :P
Los Segmentos!
De más está decir que esta generación me resulta sosa, estúpida y falta de originalidad. Y como la HB no hizo más que copiarse a sí mismos y a la competencia durante estos penosos diez años que fueron la generación del 80, bueno, creo que el nombre más indicado para este único Segmento es Generación Doppelgänger (para el que no sepa que es, googleelo)
Generación Doppelgänger
Características de esta generación: infantilismo y apunte al público de los Sábados a la mañana (al darse cuenta que no podían dominar el mercado como antes), caracterización de personajes como niños, re-runs de shows viejos. Nada nuevo, y lo nuevo, copia horrorosa o modelo hueco de ideas gastadas.
• The Richie Rich (1980–1982, ABC)
Aventuras de un niño rico, que gasta terriblemente fácil millones y millones de dólares: el capitalismo hecho dibujo animado. Algo triste, no? • The Smurfs (1981–1990, NBC)
Realmente tengo que escribir sobre los Pitufos? >_> • Snorks (1984–1988, NBC)
Copia de los Pitufos, solo que eran anfibios <.< • Challenge of the GoBots (1984–1985)
Calco de Transformers, solo que tienen otro nombre y son mas “cool”. Triste <.<
• The Flintstone Kids (1986–1988, ABC)
Picapiedras en miniatura. Treinta años después de inventado, Pedro Picapiedras sigue robando >_> • The Greatest Adventure: Stories from the Bible (1987–1990, video series)
Leen lo que yo leo? Historias de la Biblia, HISTORIAS DE LA BIBLIA. No es por denigrar la creencia de nadie, pero no lo veo ni original ni copado. • A Pup Named Scooby-Doo (1988–1991, ABC)
Está bien, lo confieso… yo veía este show <.< Pero era pequeño y me gustaban los monstruos de Scooby-Doo! Es una excusa perfecta.
Bueno gente, hasta acá llegamos con la nota de hoy, de este mes, de ahora. Saludos, y nos veremos en la última y final entrega, para ver como HB resolvió sus problemas en estos veinte años que quedaron, desde los `90 hasta acá. Sigan por el camino de su arcoíris,
Buenas amigos, acá volví con las Fórmulas después de un tiempo al margen del camino, más que nada por estudios-paja (no que los estudios sean una paja, todo lo contrario, me da paja nomás <.<). Pero bueno, arrancó este Octubre con todo, y va siendo hora de poner un punto sobre las íes.
Hoy vamos a hablar sobre otra clase de Fórmulas, una Formula un poco mutante y jodida de reconocer. Si bien había pensado separarlos un poco, creo conveniente, por ahora, hacer una nota uniendo estos tres sub-géneros, más que nada porque uno precede al otro, y porque uno no sería nada sin el otro.
Primero, tenemos que ubicarnos un poco. En cuestión de géneros, creo que podría ser tranquilamente ubicado en Shonen como temática central, ya que, si bien las generalizaciones son una quimera y existen diferencias remarcables entre todos estos muchachos, el Shonen es la base común sobre la que se van a asentar.
Segundo, momento histórico… y acá espero no pifiarle, porque verdaderamente no terminé la investigación que quería como para apoyarme en un buen marco. Este género, o esta fórmula, debe tener, fácil, quince años de edad ya, y fue transmutándose y entremezclándose con otra fórmula que todavía no escribí, pero que vamos a darle cabida más adelante.
Vamos por partes, dijo Jack el Destripador.
De qué Carajo se trata esta Fórmula?
Hablemos claro y conciso, quieren? Bersekeate y aprendé un nuevo poder es una fórmula quizás no tan célebre, quizás si efectiva y realmente entretenida. Lo único que se necesita para esta clase de series (sea manga o animé, o ambos) es: un conjunto de personajes, que bien pueden contar con un protagonista principal o no, una serie de enemigos en común y una causa para que se caguen a trompadas. Esta fórmula se basa en las peleas, principalmente, además de uno que otro recurso argumental bizarro y relaciones interpersonales distorsionadas.
Por supuesto, estamos dejando para lo último el elemento principal que aparece en disputa frente a esta Fórmula, el factor fundamental que caracteriza y ata a todas estas series bajo una sola categoría. Damas y caballeros, debo hacer una pausa para presentarles, con la suficiente pompa y respeto, a los épicos padresde este género común:
Hace un buen tiempo atrás, había un par de fórmulas rimbombantes que vendían, pero no demasiadas. La principal era aquella (que no he bautizado todavía) donde nos encerramos a ver como todos se cagan a trompadas, mientras los guerreros se hacen acérrimos luchadores y terminan destrozándose a si mismos. Casos como Dragon Ball, Mikami y demáses eran clásicos, pero había algo que faltaba ahí. Las peleas y las tramas eran entretenidas, pero les faltaba algo, y a la larga, cansaban. Saint Seiya, contemporáneo también, se encontraba ante el mismo problema, pero logró resolverlo de una manera espléndida, excelente e impredecible, dejando la puerta abierta a generaciones que robaron conceptos, marchas, importancias.
Amigos míos, estamos hablando del darwinista término EVOLUCIÓN, que va de la mano con el modernito término PROGRESO. Para ser un poco más claros, la pulpa dulce de esta manzana prohibida y la llave de su éxito se basó en precisamente eso: la posibilidad que tienen los personajes de darnos estadios subsecuentes de evolución hasta la perfección (que obviamente, jamás van a alcanzar), diferentes facetas fascinantes, caracteres y técnicas propias. Con este hermoso término que es el de la Evolución, tenemos toneladas de animé producido, vendido y repartido como pan caliente. Pero Saint Seiya, junto con Dragon Ball, fueron los primeros en trascender la frontera de encontrarse encerrados en el simplismo de la pelea, además de darle un poco de emoción a la cosa. En ambas series, el cambio de los guerreros en forma significativa estaba indicada, también, por algo que caracteriza esta fórmula y le da nombre: el momento de odio, de éxtasis en plena muerte, de cualquier otra sensación eterna.
El tosco y bonachón de Gokú ante Freezer, totalmente enervado por la muerte de sus amigos, deja toda su ira correr en una escena excelentemente impresionante (que ninguno de nosotros olvidará), ascendiendo a Super Saiyajin. El pelotudo de Seiya queda desangrado, con todos los huesos rotos, sin los cinco sentidos y sin otras cosas (algunos aseguran que con sida) en la primera saga de las doce casas, piensa en Saori y en sus compañeros caídos y logra romper la barrera de los cinco sentidos.
Pero bueno, no perdamos el hilo.
Por este entonces, tenemos series de trompadas simples y llanas, y tenemos las nuevas que implementan el término de evolución. Pero seguimos a lo largo de la historia y, gracias a las técnicas de la ciencia y la limadura japonesa, tras arduos años de trabajo, en los laboratorios Satoshi se aísla el factor de la evolución pura, y se la mezcla con un poquito de personalidad. Es así que esta evolución pura, dotada de una relativa razón y personalidad, es acompañada por personajes semi-principales, y todo se vuelve más lindo cuando caminan en conjuntos. Las masas enloquecen cuando salen al mercado estos hijos bastardos de los originales, y todos nosotros pasamos por esa fiebre que fueron, principalmente, Pokémon y Digimon.
As this Story Goes …
La evolución planteada desde un factor externo al personaje principal era un poco endeble (seguía siendo el entrenador, el que pensaba, el que manejaba tras bambalinas, pero no el que tenía el verdadero poder), pero tuvo un éxito rasante. No voy a perder el tiempo evocando cifras que signifiquen la supremacía de esta clase de series; desde los mas mersa (Monster Rancher, por ejemplo), hasta los que podríamos llamar originales (Pokémon) tienen algo que triunfó, y que le dio muchos millones de yenes a todos sus creadores y co-autores. Por cierto, no le crean a los que dicen que Pokémon fue creado viendo insectos batallar en mecanismos de tubos, o que fue inspirado por las batallas entre distintas mascotas: créannos a nosotros, nosotros le pagamos a Bobby Jackson para que nos averigüe unos cuantos secretos de la farándula animada, y otro tanto a los hermanos Gandor para que nos mantengan al tanto de todo (es por esto que no publicamos <.<).
Pero bueno, me fui por las ramas.
El mercado es un éxito como nunca antes se había visto, además de que el éxito de este animé cae justamente en la segunda parte de la era del apogeo de la globalización, y este entretenimiento, de un contenido hábilmente hecho para ser digerido por un público de rango de edad bastante amplio, tiene una repercusión brutal en casi todas las esquinas del globo. Toneladas de plástico son quemados en moldear llaveritos, figuritas, peluches, TCG, mochilas, y toda mierda que cualquier pendejo consumista quiera llegar a tener. Los Tamagochis (felices primos reales) nos superan, nos despiertan cuando dormimos para cagar y se quedan sin pilas.
El tiempo pasó, y el apogeo de estas series, si bien sufrió un lindo bajón, aún no ha declinado del todo, y se mantiene, a la mejor manera Power Ranger, sacando secuelas y secuelas sin cesar, sin, por supuesto, dejar de vender.
Por supuesto que el Laboratorio Satoshi se transformó en una empresa totalmente diferente, pero los estudios jamás se quemaron, aunque si bien se abandonaron durante un tiempo, fueron tocados nuevamente por jóvenes científicos con ganas de experimentar y disfrutar bastante con sus productos.
Lo hicieron, y así llegamos al tercer Sub-género de la mano de su primer precursor, que no tuvo tanto éxito pero si abrió el camino a los que vinieron luego: Shaman King.
La Tercera Época: Armas que piensan
Verán, los científicos lograron cruzar efectivamente otras cosas. Habían partido desde el sentido de auto-mejoramiento y de perfección última que devenía de culturas marciales milenarias, lo habían extraído, remodelado y dado la forma de un animalillo (que pocas veces hablaba, aunque parecía ser inteligente) que contaba con ataques sistemáticos, ganaba experiencia y evolucionaba a un estadío, poderes y forma mucho más cool.
Sin embargo, ahí había quedado un vacío.
El guerrero de antaño, con el que todos nos poníamos y nos pegábamos a darle rienda suelta a la sangre de ira, rage, Berserker (llámenlo como quieran), al sentido de sacrificio mártir por otros, o a, simplemente, sufrir una empatía de carácter importante, era ahora un alfeñique que no podía siquiera pelear o tirar una piña. El personaje principal era, si, pero la diversión se la llevaba el bichejo que entrenaba. Había quedado totalmente vacío.
Ahí fue cuando dieron con esta pepa de oro contemporánea: la del Arma que piensa. Si lo que se desea es que los personajes principales tengan algo de ese guerrero antepasado, y que esté en primera línea en el combate, entonces lo haremos; pero no por ello perdiendo ese maravilloso invento (el Pokemón, hablando en gaucho) que nos dio tantas ventas.
Se abre entonces el camino a una generación totalmente nueva, si bien hijos bastardos de estos dos géneros “venidos a menos”, el de la generación de armas que piensan, el guerrero cuya técnica evoluciona y se hace única con él, en que cada personaje se desdobla para mostrar dos caras.
Aclarando Pautas:
Tenemos tres Sub-géneros que encarar. En orden Cronológico, son:
1 - Desangrado, Moribundo, Enojado: Este género presenta muchos guerreros bajo tutelas de diferentes senseis. Generalmente, comienzan peleando entre ellos, hasta que aparece un mal mayor que los obliga a unirse en contra para superarlo (generalmente, todos tienen un corazón noble, aunque se hagan los cabrones). Suelen reutilizar personajes con demasiada insistencia (guerreros que quedaron obsoletos siguen apareciendo, para romperse la nariz contra otros superiores). Los enemigos (o el mal, bajo las máscaras que elija) suelen perseguir siempre lo mismo, no importa cuantos o cuan poderosos sean. Ah, otra cosa, los buenos suelen ganar siempre y morir con frecuencia. Suelen tener sagas larguísimas, abundante relleno, personajes muy interesantes y vastos y un orden jerárquico bastante importante, además de una simbología propia (a todos nos gustan ambas cosas). Series de esta clase son: Dragon Ball, Saint Seiya, Naruto, Veritas, Psyren, Deadman Wonderland, Bleach, Fullmetal Alchemist (en parte), entre otros.
2- Zoologikmon: Un par de entrenadores, catalizadores, humanos simples y llanos, dirige unas criaturas rarísimasy retorcidas. Todas las criaturas tienen el potencial de llegar lejísimo, y cuentan con un vastísimo arsenal de técnicas, poderes y acumulación de experiencia. Usualmente, la historia se desarrolla en las crónicas de un viaje para lograr algo: no son tan trascendentes como los guerreros originarios, que siempre querían salvar al mundo, sino que usualmente quieren volver a casa, convertirse en el mejor entrenador (solo por diversión, digamos), encontrar una determinada cosa; pero generalmente, las cosas van más por el camino de la diversión que por el de la importancia de vida o muerte. Suelen tener canciones, ser muy fanserviceros (sobre todo para niñ@s), y apelar al corazón bueno de la humanidad, a un sentimiento de amor mutuo entre entrenador-mascota, etc. La profundidad de los personajes es casi nula. Series de esta clase son: Pokemon, Digimon, Monster Rancher.
3- Armas que Piensan: Así como suena, esta clase de series nuevas se caracteriza por contar con dos personajes, en pareja, que casi siempre tienen una técnica que, por si misma, suele ser inútil, pero que en pareja son un conjunto formidable. Puede tener conciencia o no de si mismo (el arma, quiero decir), pero por lo general tienen una suerte de inteligencia artificial. Esta clase de series se caracterizan por conformar grupos relativamente grandes de guerreros/técnicos acompañados de sus armas. Tanto técnico como arma suele crecer en la manera de trabajar contra el enemigo, y suelen tener una técnica específica y única de cada uno, digamos, un ataque especial que los caracteriza. Los personajes suelen ser bastante antagónicos, y suelen tener una excelente razón para arriesgar la vida en el combate. Los enemigos suelen tener una o varias cabezas centrales que guían un colosal número de extras que molestan en el camino a los protagonistas; asimismo, tenemos una serie de “Generales” o enemigos especializados, que suelen dirigir tropas y/o dar encontronazos memorables. Las peleas son excelentes y la sangre no se desperdicia para nada. Series de este tipo son Claymore (también coinciden con el primer género), D.Gray-Man, Psyren (ídem Claymore), Soul Eater, Naruto (ídem Claymore), Bleach y Saint Seiya, en parte.
Hay que considerar que estos subgéneros son tres hijos bastardos de un mismo género colosal, así que tienen muchísimas cosas en común y pueden pertenecer a más de un subgénero.
Despidiéndonos…
Creo que fui vasto, por lo menos hoy. Pensaba hacer una lista de arquetipos que aparecen en cada uno de los tres subgéneros, pero se haría demasiado largo y molesto, tanto para ustedes como para mi. Por ahora, lo dejo así. Quizás el mes que viene agregue algo, quien sabe?