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viernes, 21 de octubre de 2011

Hellgazer… digo, Blazer



Una de las cosas más maravillosas de leer comics, como el hecho de leer libros, escuchar música o cualquier otra actividad que implique el hecho de hacer la contemplación estética y racional de una obra ajena a uno mismo, es el hecho de la elección. Todos empezamos leyendo los clásicos, escuchando las cosas más populares; y llega un punto en que el arte, si nos llama con la suficiente frecuencia y el empuje necesario, nos impulsa a buscar cosas un poco más selectas, un poco más propias de nosotros mismos. Es en esta búsqueda donde cada uno empieza a personalizar su biblioteca y a moverse por círculos donde las obras son cada vez más difíciles de conseguir.

Queridos amigos, hoy vengo a hablarles de una de las series que más me ha agradado leer, y con las que más he puteado también, gracias a la magia tan propia que tienen las editoriales de cambiar de autor (guionista y dibujantes sin discriminar) solo porque sí, o porque les convenía monetariamente, o porque no les gustaba la cara del anterior. Ajústense el cinturón y, espero, no sean impresionables…

Un poco de Historia

Generalmente, el que reconoce fácilmente a la edición de Vértigo también reconoce muy fácilmente la marca de Hellblazer por un motivo muy simple; esta historieta fue en gran parte la razón de que se fundase esta segunda línea de DC, más madura y mucho, pero mucho más oscura. El personaje principal de Hellblazer, John Constantine, fue introducido en DC para una serie creada por Alan Moore para el título de Swamp Thing (quienes recuerden la nota de Swampy recordarán que habré mencionado la serie American Gothic), más que nada para que aparezca a cumplir la función de un Diablo de Fausto; picaresco, mersa, algo croto, muy humano y con una afición por lo oscuro y el cinismo muy marcada. La reacción de los lectores hacia Constantine fue tan buena que la DC decidió darle una historieta propia, a la cual originalmente iban a llamar Hellraiser (como la película), pero debido a la creciente fama de Clive Barker y a la publicación homónima que se les adelantó, terminó llamándose como se llamó.

La serie tuvo un tiempo publicándose originalmente bajo el sello de DC para luego ser introducida en Vertigo, y cuenta, hoy día, con una característica única; es el único título que continúa publicándose ininterrumpidamente desde ese entonces.

Otra cuestión que debe mencionarse es la cantidad de cambios de autores que ha tenido, como se menciona más arriba; Moore solamente lo escribió para la saga American Gothic, y fue reemplazado en sus comienzos por Jamie Delano, un tipo que le dio una torcedura un poco más humana al Constantine que por ese entonces ya era bastante hombre. La etapa de Delano no es mala, de hecho es un muy buen comienzo y contiene algunas ironías bastante ásperas (una serie, llamada ‘The Fear Machine’, en la que se involucraba a demonios del infierno con grandes señores de la política, terminó justamente la semana en que Margaret Tatcher tuvo que renunciar). Lo que tiene de feo esta etapa es el dibujo, que por momentos se vuelve o demasiado caricaturesco o demasiado realista, y que existan unos choclos de diálogo totalmente embolantes.

Después la serie fue tomada por Garth Ennis, y después de un buen tiempo metido en la política, Hellblazer pudo volver a navegar las costas esotéricas que rumbeaba antes, dándole esos giros dramáticos que reverberan durante años en los personajes (dándole, por ejemplo, la aparición a un súcubo al cual Constantine ayudó). Esta etapa se caracteriza por transformarse en algo un poco más simple, sin abandonar la veta oscura y cínica que siempre marcó a Hellblazer.

El timón también fue tocado por Paul Jenkins, que decidió darle a John un descanso de tanto bicho y hacer varios episodios concentrándose meramente en él; de acuerdo a nuestro gusto, el comic va flaqueando por acá, pero tampoco se lo puede culpar. Después de todo, John continuaba siendo humano.

Por ese entonces el comic ya venía siendo más telenovelístico que otra cosa, y las ventas habían decrecido bastante. El autor de Transmetropolitan, Warren Ellis, quiso publicar una historia llamada ‘Shoot’, donde dos estudiantes de secundaria tomaban una escuela y masacraban a todo el mundo allí dentro; el chiste es que cundo tenían que publicarla, hizo su aparición en noticieros La Masacre de Columbine, por lo que DC se negó a publicar semejante historia. Ellis retomó el barco hundido de Hellblazer por laburo más que nada, puesto que se quería transformar en un escritor a tiempo completo, pero hizo un excelente trabajo, mostrándonos a un Constantine más madura, cicatrizado y oscuro; escribió pocos capítulos pero esos pocos son memorables. Recomiendo a los amantes particularmente el issue “Storyteller”, corto pero macabramente gracioso.

Después, la serie hizo un poco de agua más, cuando Brian Azzarello tomó el volante y dirigió una serie de historias en yanquilandia, involucrando prisiones, pornografía, nazis y a Batman. Creo que esas cuatro palabras definen lo sorete que puede llegar a ser esta parte de la historia, si bien no decae del todo.

Por ese entonces, Mike Carey, el autor de Lucifer publicado también por Vertigo, tomó los mandos e hizo un giro estilístico y guionístico interesante, pero no bueno; un flashback violento que incluía pérdida de memoria, vuelta a los comienzos y lo más básico del complejo mundo esotérico como ya había sido presentado. Como dije más arriba, interesante, pero no por eso bueno.

Los otros tres autores son apenas dignos de mención, a lo que a este escritor concierne; tuvo una autora (Denise Mina, que escribió una historia que involucraba al futbol… si, futbol), otro autor que le dio otro encontronazo con su pasado (Andy Diggle, que hizo que John pudiera tener su destino en sus manos, literalmente), y otro más que continúa en el presente (Peter Milligan, que parece haber estabilizado un poco más la cosa en cuanto a historia se refiere). El resto (o sea, los detalles, donde abunda lo interesante) resta a la lectura de la serie.


John Constantine como la caricatura del Mago Moderno

Ahora hablemos un poco del personaje principal, John Constantine. Constantine es un hombre como cualquier otro que ha tenido una vida violenta y trazada por lo que podría llamarse mala pata; es un tipo relativamente alto, rubión y fumador por excelencia, pintado siempre con un típico impermeable o abrigo amarillo raído que lleva a todas partes. Constantine es esa clase de tipos que ves en las bocas de subte o en las paradas de bondi, fumando solo con cara de amargado y mirando a las estrellas. Ha estado tentado por varios placeres a lo largo de su vida y ha accedido a varios, pero siempre intentando mantener el balance y el control por sobre un mundo que, según pintan los autores, están siempre en constante desequilibrio. De todos los superhéroes sobrenaturales que tiene DC, es probablemente el más pesimista, cínico y poco hábil; no es un buen luchador cuerpo a cuerpo, su condición de salud es precaria y siempre está rodeado de esa aura de misterio y humor asquerosamente frío que tienen los ingleses. Es, en síntesis, un tipo al que no vas a lograr impresionar con mucho, porque ha visto y oído demasiado como para dejarse shockear.

Constantine tiene un elemento más bajo su manga (en realidad varios, dependiendo del autor); debajo de toda esa cochambre estética, es bastante humano, después de todo. Durante la saga Crisis se lo nota preocupado, mientras que en varias otras sagas (The Fear Machine y Haunted, en particular) tuvo varios encuentros consigo mismo o con otros personajes que lo dejaron sentado de culo y reflexionando. Pero el dicho se reafirma con Constantine; lo que no te mata te hace más fuerte, y John es una colección de cicatrices, especialmente esas cicatrices que se hacen evidentes en el discurso de una persona y no en su cuerpo.

Este mago tiene una particularidad más, diría que la mejor; su mejor arma no es su poderío mágico, ni tampoco sus habilidades como luchador, sino su mente. Al mejor estilo de Sir Arthur Conan Doyle a veces, Constantine demuestra que con saber lo suficiente y actuar en el momento justo una situación que parecía imposible de resolver puede tornarse en buena en cuestión de segundos. Y esto es, probablemente, lo que le ha ganado tantos lectores, además de su cinismo evidente, que divierte y le da el tinte más oscuro de todos a la historieta.

Enfrentándose con cualquier entidad, por siniestra que sea, John siempre demuestra que un hombre destruido puede ser el peor de todos los monstruos.



Redondeando

Hellblazer es una historieta que hay que leer con tiempo y ganas, muchas. Tiene algunos sectores que son imbancables por los choclos de texto y las cosas que nada tienen que ver con lo sobrenatural y las aventuras, pero también tiene sus rincones llenos de graffittis y mugre, que son excelentes. Es una lectura ampliamente recomendada para cualquiera que tenga interés en el esoterismo y el ocultismo, ya que los autores no dejan exenta a ninguna cultura ni a ningún culto en sus páginas (de hecho, en las primeras series tiene su aparición un Ivunche, un bicho de nuestras tierras). Tiene un tinte a lo Stephen King en algunas páginas, también, lo que lo hace condenadamente interesante; y fuera de la aburrida concepción del Infierno que tienen los de DC, pueden reírse bastante con este Dante Moderno. Los dejo hasta la próxima con una serie de citas en inglés de John Constantine que los amantes del cinismo y los lectores de inglés me sabrán apreciar. Pásenla bien.

http://en.wikiquote.org/wiki/Hellblazer

Cataqclismo

PD: la película no es una porquería, pero es apenas una fracción de lo que es Hellblazer en realidad. Diría un 75% pochoclo y un 25% guión.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Luz Verde , Meganota de Green Lantern



Bueno gente serena y podrida a la que le gusta saber algo más respecto a esos héroes de historieta algo olvidados, creo que ha llegado el momento para inaugurar una sección aquí a la que nunca se encaró más que nada por miedo a perderse algún detalle en la extensión. Durante mucho tiempo consideré hacer notas respecto a superhéroes a los que realmente amaba (como ser Superman, Batman, Spiderman, y así con todos los –man) y que guardo con relativo celo en el baúl de los recuerdos. Sin embargo, considerar el hecho de que estos héroes tienen una trayectoria bastante larga en el papel y en el celuloide convertía esta tarea en una quimera, en algo bastante jodido de lograr.

No obstante, las oportunidades y los proyectos ambiciosos siempre suelen tentar y tirar con mayor fuerza que cualquier otra cosa. Si les tengo que ser sincero, lo que más me impulsó y me decidió a encarar esta nota fue el hecho de ver la seguidilla de películas que tanto Marvel como DC ha venido sacando en los últimos momentos. No voy a hablar aquí de la sequedad de los cerebros guionistas de Hollywood (no porque no corresponda, sino porque no viene al caso); si voy a dejar en clarito que no estoy enojado tampoco, sino realmente decepcionado con lo que han hecho con grandes figuras, como Daredevil, algunos X-Men (especialmente con el fetiche de wolverine) y otros más a los que no tengo que mencionar porque, de seguro, ustedes ya saben de quienes se trata.

Muchos de nosotros nos perdemos gran parte de los detalles de estos héroes y los vemos por primera vez en la pantalla, tomando casi literalmente lo que los chicos del norte nos dan como tooooda la historia, cuando es realmente imposible resumir en dos o tres horas la trayectoria de un personaje que lleva más de cincuenta años en el papel. Lo que esta nota se propone es informar, comparar datos y compartir anécdotas copadas del personaje, para que el lector-vidente que se pose sobre una de estas macabras obras cinematográficas sepa que a, a pesar de la enajenación de los Hollywoodenses, hay mucho, pero muchísimo más a lo que sacarle el trapo por detrás de escena.

Y pienso inaugurar estas notas (que espero se repitan) con uno de mis héroes preferidos de DC, alguien que ha sido no solo olvidado y relegado, sino también bastardeado por las masas: Linterna Verde.

Algo de Historia

Primero que nada, vamos a remontarnos a la época dorada del cómic, esa época rondando la preguerra de los nazis en la que los superhéroes salían en todas partes.

Por esos años (más precisamente en 1940) un muchacho llamado Bill Finger (puede leerse Guillermo dedo, si se quiere) creó a Linterna Verde. Pero no era ni por asomo el Linterna verde que nos llegó a nosotros. Sin embargo, la historia de la creación de Linterna Verde tiene real consecuencia y coherencia. Si alguna vez se preguntaron porqué se llamaba Linterna Verde, o qué bosta se le había cruzado por la cabeza al creador para generar un personaje así, la respuesta es, en realidad, muy simple: la historia de este Linterna Verde narraba las aventuras de Alan Scott, un ingeniero de ferrocarriles que, estando en su trabajo, encuentra una linterna (de esas a petróleo que se usaban en los vagones de cola de los trenes) de color verde, que le habla y le cuenta que es en realidad una linterna mágica. Acá empieza el combate de Alan contra el mal, previa factura de un anillo a partir de la linterna, que le proveía de poderes mágicos pero necesitaba ser recargada en su fuente (la linterna, obvio) cada veinticuatro horas. Hay un detalle curioso; Bill Finger quiso ponerle a su personaje Alan Ladd, más que nada en homenaje a Aladdino y su lámpara maravillosa, pero el editor jamás quiso ponerle semejante nombre pusilánime y lo cambió.

Hasta ahora, tenemos una historia de un personaje relativamente normal (aunque suene raro, es normal y simplón), que sobrevivió durante una década en papel. El tema es que, por si alguno no sabe, la era Dorada de los comics termina mas o menos en 1950 debido a la baja brutal en las compras, lo cual llevó a que las editoriales no solo redujeran en calidad, sino también en cantidad, sus tiradas. Nuestro Linterna Verde no zafó, y fue cancelado en 1949, siendo en 1951 su última aparición.

Obviamente, no se quedó ahí. Con la Era de Plata de los comics, los editores de DC sacaron a un montonazo de personajes que tenían juntando polvo y los recauchutaron. Linterna Verde volvió a ver la luz, pero había cambiado bastante.

La historia del nuevo Linterna narraba las aventuras de Hal Jordan, un piloto de pruebas experimental que, respetando algunos cánones de su original, se encontró un día trabajando con un alienígena moribundo (el nunca bien ponderado Abin Sur), que vestía un extraño traje verde y llevaba un anillo con él. Como a Abin no le quedaba mucho tiempo, pudo entregarle el anillo y darle algunas instrucciones previas a su fallecimiento; sin embargo, Hal se entera, gracias al anillo y las instrucciones, que había entrado a formar parte de una vasta organización conocida como Los Linterna Verde, algo que es descrito burdamente como la “policía del universo” en varios textos al respecto. A partir de acá, la historia de Linterna Verde es una línea progresiva de tramas y contra-tramas.

Expliquemos un punto antes de seguir narrando la historia. Como detalle particular, tenemos que decir que este resurgimiento de Linterna Verde, además de tener mucho que ver con las ventas, tiene grandes raíces en la ciencia ficción, muy de moda durante la década del cincuenta; y mientras el original Alan Scott estaba completamente solo contra el mundo, intentando luchar gracias a sus poderes mágicos, Hal Jordan se encontró con muchos otros linternas verdes que ayudaban en diferentes sectores del espacio, además de que su anillo no tenía base en la magia, sino en la ciencia de sus patrones, los Guardianes.

Pero sigamos con la historia. Hal Jordan se enteró que Abin Sur (el alien moribundo de quien heredó el anillo) cayó en la tierra por accidente y, viendo que su vida se iba, ordenó a su anillo de buscar a la persona que hubiese nacido sin miedo y más honesta del planeta, trayendo como consecuencia el encuentro entre ambos. El anillo de Hal, además de necesitar ser cargado cada veinticuatro horas en una pequeña linterna verde (junto a un juramento que debía repetirse en voz alta) era una de las armas más poderosas de todo el universo: dependiendo de la voluntad de su usuario, el anillo era básicamente capaz de cualquier cosa en el plano físico. Hal Jordan también aprendió que existía en un lugar del universo, llamado Oa, una linterna verde gigantesca que se llamaba la Batería Central, fuente del poder de todos los linternas verdes y también la que hacía posible que los Linternas existieran; que tenía que obedecer a los creadores de la Batería y que por lo general se llevaban bien con todos y eran los que le asignaban las misiones de alto cargo; una raza de aliens petizos y azules llamados Los Guardianes del Universo, quienes estaban a cargo de mantener la paz y el orden.

Mareados? Ni siquiera vieron la mitad.

Teniendo semejante poder en sus manos, Hal Jordan se dio cuenta de que realmente le caían bien sus compañeros y sus jefes; que ser un Linterna Verde también le hacía bien y que todo estaba bien. Había un solo detalle, chiquito pero rompebolas, respecto al anillo; no tenía ningún poder sobre nada que fuera de color amarillo. Este detalle inverosímil es quizá una de las debilidades más originales en el mundo de la historieta.

Muchísimos villanos asolaron la saga de Linterna Verde. Es al pedo empezar a detallarlos todos, porque algunos son muy pequeños para ser mencionados, y otros ocupan demasiado tiempo a lo largo de la saga como para hacer una buena nota; solamente mencionaré los dos implicados durante la saga de La Noche Más Oscura, quizás una de las sagas de historietas más impresionantes con que cuente DC.

Llega el punto en el que las ventas están lo suficientemente estancadas como para tener que movilizar las cosas. Entonces se crean esta clase de sagas que dejan bisagras en las líneas argumentales de la historieta. Intentaré ser resumido y no spoilear demasiado.

Hal Jordan es declarado el Linterna Verde más poderoso del Universo. Su poder de voluntad es tan grande que hace que cualquier tarea sea sencilla para él. Entonces los guardianes le encargan una tarea extraña y peligrosa: capturar a Siniestro, quizás el antagonista principal a todo lo que representan los Linternas. En sí, Siniestro es un alien, de la misma raza que Abin Sur, que fue un Linterna Verde en una época y reniega de serlo debido a su mentalidad totalitarista, de intentar imponer la paz de los cementerios en vez de una paz benéfica. Siniestro se las había ingeniado para crear una batería amarilla, lo cual hacía que los Linternas tuvieran terribles problemas cuando se enfrentaban a él.

Después de unos cuantos combates, Siniestro es capturado y encarcelado en la prisión más inexpugnable de todo el universo: la propia Batería Central. Sin cuerpo, forma ni poder, Siniestro deambuló la Batería Central hasta hallarse con una extraña impureza amarilla: la impureza estaba viva, y a Siniestro le interesó. Esta impureza amarilla (que los Guardianes, decían, había sido necesaria para la creación de la Batería) era en realidad una entidad monstruosa y sin cuerpo que se llamaba a sí misma Parallax; era la encarnación misma del miedo. Los Guardianes la habían encerrado hacía miles de años atrás en la Batería porque, como el amarillo era el color del miedo, el verde era el de la Voluntad, y no había nada en el Universo que pudiera dominar al miedo, excepto la voluntad.

La saga se pone realmente interesante y truculenta cuando , tanto Siniestro como Parallax, comienzan a planear cómo pueden llegar a liberarse de aquella prisión, a través de la posesión del arma más poderosa que los Guardianes tienen, esto es, Hal Jordan mismo…

Excelente y todo, pero, ¿vale la pena leerla?

No voy a mentirles. He leído Linterna Verde desde que tengo memoria y desde las historietas de editorial Novaro que tenía (tiene) mi viejo guardadas como si fueran un tesoro, de papel amarilento y gastado. He pasado por gran parte de las sagas de los Linternas Verdes, debido a que, a diferencia de Superman, todos los Linternas van cambiando a lo largo del tiempo.

Creo firmemente que si leemos historietas de superhéroes las leemos por dos razones fundamentales: primero, nos gustan las historias de aventuras, pues todo superhéroe conlleva en su propia génesis la aventura, el desafío, la manera en el cual el bien triunfa sobre el mal (o viceversa, o como se desee). Segundo, y más importante, nos gusta dejar que los límites de la imaginación se vayan al carajo, y nos encanta vivir, aunque sea por el momento en que vamos al baño con la historieta abajo del brazo, en ese mundo en el que los límites a lo que uno puede hacer (o no) se pierden en el horizonte.

También creo firmemente en que no existe mayor libertad que en la de imaginar, especialmente en la fantasía. Linterna Verde no solamente nos narra historias de Guardianes del Universo, sino que también nos da el simbolismo necesario (los colores, las linternas, los sectores, las razas) y el epicismo necesario como para que quede grabado en nuestras memorias. Recordamos al Señor de los Anillos por una descripción física de Frodo, o por algunas frases sueltas? Nos viene a la memoria Clark Kent, o el uniforme de Superman? Podemos recordar a un Spiderman animado sin que nos venga a la cabeza el opening que pasaban por Fox Kids?

Por eso y por el combate eterno descrito en la serie, creo que Linterna Verde no solo es un personaje de puta madre, sino que tiene una muy buena integración con el resto del Universo DC, y cubre todo con una capa verdosa que casi nadie ve. Todos (inclusive otros superhéroes) por lo general lo tratan como si fuese uno más, sin dimensionar la capacidad o la violencia que puede llegar a tener su deber. En cierto sentido tiene algo de ese viejo arquetipo de héroe vigilante, el que hace su laburo sin esperar agradecimientos ni recompensas; y si no es notado, mejor.

Les recomiendo mucho su lectura si son fanáticos de la ciencia ficción o los héroes por antonomasia. Y, como coronando la cosa, los dejo con el juramento de la Linterna Verde.

In brightest day, in blackest night,

No evil shall escape my sight

Let those who worship evil's might,

Beware my power... Green Lantern's light!

Un abrazo, y espero que cuando se sienten a ver la película consideren leer Blackest Night.

Cataqclismo

Análisis: Bartender


En este último tiempo había acumulado dos deudas importantes: 1- Hacía ya dos ediciones que no escribía ninguna nota, lo cual me molestaba bastante conmigo y 2- Hacía ya como medio año (sino más) desde que un amigo me pasó esta serie para que la viera y todavía no la había terminado, cosa que me molestaba todavía más porque la serie era irregularmente corta.

Pero bueno, ya ambas deudas están saldadas y es hora de dejar los lloriqueos para ponerse a informar un poco más:

Bienvenido al bar…


Obviamente no podía faltar esa pequeña cuota de información recolectada de internet que ya tiene su espacio ganado (y merecido) dentro de mis notas.

Bartender es un manga escrito por Araki Joh y cuenta con las ilustraciones de Kenji Nagatomo. Empezó a publicarse en la revista Super Jump (de la Editorial Shueisha) el 3 de Diciembre de 2004 y cuenta con 19 volúmenes hasta el día de hoy.

Tiene una adaptación al anime de la mano de Palm Studio que comenzó el 15 de Octubre de 2006 y finalizó el 30 de Diciembre de ese mismo año, sumando un total de 11 capítulos (¿ven por qué dije que era irregularmente corta?).

También tiene una versión en TV Drama que comenzó el 4 de Febrero de 2011 y que continúa hasta la fecha.

No hay mucho más que decir en cuanto a la parte de información cruda, así que vayamos directo al grano:

¿Qué le sirvo señor?


Bartender tiene sus cosas…es una de esas series cuya trama es algo que cualquier persona puede entender…pero que no sé si cualquiera la soportaría.

¿La razón de esto? La serie trata sobre Ryū Sasakura, un bartender (un barman, por si alguno no sabe y no tiene ganas de googlear) y sobre las historias de los distintos clientes que atiende…tan simple como se lee. Ojo, no se imaginen un barman espamentero como a veces se ven, que hacen piruetas o vuelan los hielos y las botellas para todos lados…el bartender de esta serie es mucho más profesional, además de que su función es atender un bar y no animar una fiesta.

Los 11 capítulos de Bartender se dedican a contar una historia distinta (a veces dos) por capítulo y los distintos puntos de vista de la misma, es decir, el del cliente y el del bartender. La temática de las historias tiende a ser algo repetitiva, con esto me refiero a que los clientes que llegan al Eden Hall (nombre del bar) están aquejados por alguna clase de problema; menor o mayor, no importa, la cuestión es que ninguno llega absolutamente feliz.

Esto se debe a que la serie enfatiza el hecho de que tanto el bartender como los tragos que prepara son curativos para el alma y su función es sacar al cliente de ese mal momento. Para el bartender los tragos son más que sólo recetas, ya que son despertadores de emociones y recuerdos. A su vez el bartender es más que sólo la persona que los prepara, su trabajo es encontrar el trago justo para el ánimo del cliente.

La línea de pensamiento de éste párrafo está muy enfatizado a lo largo de toda la serie, de ahí el justificativo de que las personas no lleguen al bar con la vida solucionada. También se mantiene mucho la idea del bartender como un laburante serio.

Ojo, tampoco es que son todos potenciales suicidas, los problemas son más o menos profundos, pero ninguno es como para colgarse o volarse los sesos. Por otro lado, la profundidad de cada problema va a depender de la personalidad del personaje…similar a como sucede en la vida cotidiana, algunos problemas nos chocan más que otros y a no todos nos afectan por igual.

Debo reconocer que las problemáticas varían y que no hay temática repetida, son un crisol de dificultades bastante lindo.

Pero basta de ahondar en pensamientos negativos…Ryū adora su trabajo y se lo toma con mucho profesionalismo, a pesar de ser bastante joven. Es una persona que suele estar alegre pero tiene un perfil tan bajo y una voz tan tranquila que uno empieza a pensar que vive en trance. Pero ojo, esto no quita el hecho de que sea extremadamente observador, cualidad necesaria para calarle al vuelo el ánimo al cliente y saber que trago servir.

Vamos a lo técnico: Hay dos puntos en contra considerables:

1-) Espesa formalidad: Por poco y piden permiso hasta para putearse. Pero bueno, los que seguimos anime con frecuencia sabemos que de por sí son formales, y sobre todo en ámbitos públicos donde no conocen a la persona con la que están interactuando.

2-) Serie muy reflexiva y poco dinámica: No es una serie para impacientes o para los que ansíen que los personajes se revienten a trompadas. Es uno de esos Seinen tranquilos que sirven para despejar la cabeza, si querés ver a dos locos sacándose los ojos mejor buscate un shonen.

Los problemas y las charlas que mantienen suelen ser interesantes (algunas más que otras) y los problemas están vistos desde un punto tan realista que existe la chance de que algún espectador se identifique y se enganche con la trama.

Por otro lado el ritmo es bastante lento…hay mucho diálogo y pocos movimientos. Tal vez es recomendable no ver más de dos capítulos por día (dependiendo del estado de ánimo y las ganas de limar del momento, obviamente) pero los capítulos requieren bastante atención para no perder el hilo.

No es que no se entienda el conflicto o su resolución si uno se pierde, pero el capítulo no se aprecia como debería.

Ahora…¿cómo solventar el problema de un ritmo lento y que no tiene la atrapante vertiginosidad de un shonen? En esta serie lo solucionan con un dos cosas:

1-) Un excelente acompañamiento musical: Música tranquila, pero muy buena y bien coordinada con los momentos del capítulo.

2-) Una gran cantidad de variantes estéticas: Tal vez ésta sea la característica más distintiva. Tienen una variedad de tomas, planos, estéticas y recursos narrativos por capítulo. Con esto quiero decir que, si bien hay un narrador predeterminado, sólo está para momentos claves o explicaciones, la historia la suelen contar los personajes (e incluso a veces otros personajes).

El dibujo es simple y la animación no es gran cosa, pero se ajusta a lo que la serie requiere. Me sorprendieron las botellas ya que prácticamente parecen fotos (si es que no lo son). Tanto el Opening como el Ending vienen de la mano de Natural High, una banda no muy conocida. El opening me gusto mucho y se los dejo más abajo. El ending no me disgustó pero lo escuché una vez y luego siempre lo salteé, sin embargo me sorprendió el hecho de que la secuencia de imágenes estuviera hecha con personas…cosa que no es demasiado común.


Otro detalle de la serie es que siempre antes del opening siempre hay un consejo o detalle curioso relacionado a las bebidas y antes del ending siempre te ponen la receta de un trago utilizado en ese capítulo.

No tengo mucho más para decir, la trama no me lo permite y creo que ya le dí una pasada bastante grande a la parte técnica. Me hubiera gustado leer el manga también para dar otro panorama, pero cuando me di cuenta que algunos capítulos estaban en submanga era demasiado tarde.

Como para cerrar digo que es una serie que me gustó, no es que me volvió loco ni me cambió la vida, pero fue un lindo entretenimiento.

Eso sí, vuelvo a recomendar que si deciden verlo lo hagan un día que tengan ganas de sentarse a disfrutar de un anime y que lo vean desde esta perspectiva. Si lo ven por mirar es más que seguro que les va a parecer un embole.

Nos veremos en la edición que viene.

El Hippie Cósmico

martes, 16 de agosto de 2011

Fanservice of the Dead


Llega un punto en que cualquier Frikilólogo medio tiene que tomar una serie relativamente popular y hace una reseña de ella; no solamente nos trae lectores, sino que también nos resulta un buen ejercicio a la hora de realizar la crítica de cualquier otra cosa. Lectores asiduos de esta gacetilla logrará dilucidar que tenemos una critica sistemática a todo producto animado, y que nos ensañamos con cosas que resultan ser extremadamente populares yendo más allá del simple hecho de que lo sean. Frikilogía les trae hoy la reseña y crítica de High School of the Dead, ese ente megalómano que se ha venido desarrollando tan bien en los últimos meses.

Un toque de Información

Para no perder la costumbre, largamos la reseña capitular de nuestro bienamado ente protector, Wikipedia:

Highschool of the Dead (学園黙示録 High School of the Dead , lit. Apocalipsis en el Instituto / Preparatoria de los Muertos?) es un manga escrito por Daisuke Sato e ilustrado por Shouji Sato, publicado en Monthly Dragon Age de Fujimi Shobo desde septiembre de 2006. El manga estuvo congelado entre el final de 2008 y marzo de 2010,1 y entre mayo y julio de 2010. Una adaptación en anime producida por MadHouse2 salió al aire en Japón el 5 de julio de 2010 por la televisora por cable AT-X con un total de 12 episodios, el 27 de abril de 2011 salio una OVA con el volumen Nº 7 del manga, de tirada limitada titulado Drifters of the Dead (de los muertos).

La serie sigue a un grupo de estudiantes de secundaria de Japón atrapados en medio de un Apocalipsis zombi.

Haciendo resumen de la Sinopsis: El mundo ha sido expuesto por una enfermedad mortal que transforma a los humanos en zombis. En Japón, varios estudiantes de la escuela Fujimi y la enfermera escolar se unen para sobrevivir al apocalipsis. La historia sigue a Takashi Komuro -uno de los estudiantes que sobrevivió al brote inicial- junto con algunos amigos que intentan mantenerse con vida mientras buscan a sus familiares.

Respecto al Manga, la serialización comenzó en julio de 2006 en la revista mensual de manga shōnen Dragon Age de la compañía Fujimi Shobo. El primer tankōbon fue publicado por Kadokawa Shoten el 1 de marzo de 2007,4 con un total de siete volúmenes vendidos al 25 de abril de 2011 bajo su sello Dragón Jr.5 La serie quedó en receso desde finales de 2008 hasta marzo de 2010, con otro breve descanso entre mayo y julio de 2010.

Una versión a todo color de H.O.T.D. llamada Highschool of the Dead: Full-Color Edition (学園黙示録 Preparatoria de los muertos: edición a todo color?) comenzó a salir en febrero de 2011 en la revista mensual Dragon Age. Los dos primeros volúmenes fueron publicados por Kadokawa Shoten el 25 de febrero de 2011, 6 7 y los volúmenes 3 y 4 lo fueron el 25 de marzo de 2011.

El manga ha sido licenciado para el lanzamiento internacional en varios idiomas y regiones. Se publica en España por Glénat España,10 (ISBN: 978-84-8357-567-3), en Alemania por Carlsen, en Brasil por Panini Comics, en Francia y Canadá (versión en francés) por Pika, en Polonia por Waneko,11 y en Taiwán por Kadokawa Media. El primer volumen fue lanzado en mayo de 2008 en España, en marzo de 2010 en Alemania, en abril de 2010 en Brasil, y en junio de 2011 en Polonia.

Respecto al Animé, Una adaptación en anime dirigida por Tetsuro Araki y producida por MadHouse salió al aire en Japón el 5 de julio de 2010 en la televisora por cable AT-X con un total de 12 episodios; luego retransmitidos por TV Kanagawa, Tokyo MX, Chiba TV, KBS Kyoto, TV Aichi, TV Saitama, y Sun TV. Seis volúmenes de DVD y Blu-ray fueron lanzados por Geneon Universal Entertainment entre el 22 de septiembre de 2010 y el 23 de febrero de 2011.

Obviamente, y respecto a la Ova; La obra comienza con una pequeña introducción de todo lo ocurrido en la primera temporada, luego se ve a los protagonistas contemplando una isla aparentemente desierta mientras se preguntan por qué han acabado allí. El día transcurre tranquilamente, con las chicas divirtiéndose y los chicos buscando provisiones: pero, al caer la noche la fogata que encendieron con hojas de hortensias les hace tener alucinaciones eróticas.

Wikipedia agrega: en definitiva este Ova no tiene nada que ver con el anime, tan solo es un especial erótico del anime, para romper un poco el hielo entre los personajes (lo cual nos resulta lo suficientemente irónico como para preguntar: ¿Es necesario romper el hielo entre un grupo tan reducido de personas que pasaron por tanto juntos?).

Análisis sobre Tejido Muerto

Fuera de las duras críticas que ya de por sí recibió este anime, vamos a concentrarnos en lo que nos compete a nosotros como frikilólogos, es decir: la serie vale la pena, ¿si o no?

Durante muchísimo tiempo (todo el año pasado) los Frikilólogos tenían, como todos nosotros, zombies hasta en la sopa; no solo gracias en gran parte a esta serie, sino por el boom del post-apocalipsis y, especialmente, el boom del apocalipsis zombie que explotaba en todas partes; desde The Book of Eli hasta esta serie, todos los medios animados y fantásticos parecían querer reivindicar la figura de los zombies, por algún extraño motivo o razón.

Vamos al grano. Quien les escribe no solo se considera un gran fanático del género, sino que también tiene algo de papilas gustativas como para decir: córtenla de fumarse Resident Evil y Silent Hill, párenla con minas semidesnudas peleando contra monstruos (y todas esas cosas que ello implica). Simplemente no es gracioso. Como siempre digo, la reiteración repetida solamente logra que algo bueno se transforme en basura o en algo insípido; si no creen en este postulado, reevalúen cuantos de ustedes vería todo Dragon Ball de nuevo, sin excluir capítulos ni rellenos. La del ejemplo no solo se ha transformado en un clásico, sino que es una serie tan vanagloriada que pocos son los que se cuestionan su calidad. El relleno y la estática de algunos capítulos hace que uno quiera pegarse un tiro, y a eso me refiero con la reiteración y la repetición.

No voy a mentirles. Vamos a analizar por partes:

Pegándole a un caballo muerto

Primero que nada, los zombies. Los zombies son un recurso que puede fácilmente transformarse en algo malo. De la misma manera que el exceso de gore puede tornarse algo aburrido (como decía en la recientemente criticada nota de Genocyber), nuestros amigos, los muertos vivos, son un recurso tan simple que a la larga aburren, si no hay nada bueno de fondo. Obviamente la gente de HOTD sabe esto, y por eso no basa la serie en ellos: de lo contrario, sería un bodrio. Como toda circunstancia extrema, no es el zombie, sino lo que el zombie provoca a lo que se apunta: la decadencia de la sociedad y las instituciones, la rápida adaptación a nuevas realidades, etc, etc etc.

Antes les dije que soy un fanático de los Zombies, y si, termino siéndolo al punto que he leído series horrorosas simplemente porque contenían a nuestros queridos devoradores de vivos. Para agregarles un dato más, puedo clasificar a los zombies de esta serie como zombies antiguos, de esos que eran lo suficientemente mogólicos y lerdos como para poder esquivar casi todo de ellos. Sin embargo, tienen el factor que tiene todo zombie, que es el de no ser un fenómeno aislado sino una jodida horda. Su peligrosidad va de la mano del número en que incurren, tomando en cuenta otra cualidad que me encanta; cualquiera que muera pasa a engrosar sus filas.


Los zombies de HOTD, exceptuando la hora de morder y algunos momentos clave, son extremadamente estúpidos, carecen de la más simple inteligencia, se guían por el sonido, principalmente, y tampoco parecen estar demasiado hambrientos: a veces basta con arrancar un pedazo de carne pequeña de un vivo para que el zombie se satisfaga, lo que los transforma en zombies prácticos, pero relativamente aburridos. Quizá sea porque los japoneses no tengan al muerto-vivo occidentaloide que es el zombie prototípico en su cultura, o quizás porque los creadores de la serie no les dieron tanta bola.

Si les soy sincero, los muchachos podridos me decepcionaron bastante. No hay nada más terrorífico en el hecho de ser zombie en que se trata de un jodido cadáver descomponiéndose lo que te viene a matar, cosa que no pasa casi nunca en la serie. Los zombies no solamente van bien vestidos, sino que, si no fuera por unas pequeñas heridas, algo de sangre y la piel grisácea, uno jamás se daría cuenta de que es un jodido muerto. Bueno, y la carencia de palabra.

Otro detalle medio flojo es que, exceptuando un par de situaciones, en el anime jamás se ve un zombie destrozado, o se ve cómo los matan… nada de nada. O sea, para que carajo querés zombies en escena si no podés mostrar una escena de una cabeza explotando de un batazo sin remordimientos?

En el manga la cosa cambia, pero muy poco. Lo recatado sigue siendo la regla y es lo que molesta.

¡Cuidado! Ecchi ahead

Respecto al Fanservice… desde el vamos, en el opening se adivina que clase de serie es, ni que decir en el manga con sus tapas y sus previas tan explícitas. Sin embargo, he de confesar que, exceptuando un par de situaciones en las que uno se dice a si mismo ‘¡¿EH?!’ , no abunda tanto el fanservice barato.

Ojo, a esta serie el fanservice lo define. No por nada el grupo principal está conformado por cuatro mujeres pulposas y solamente DOS hombres, de los cuales uno es el protagonista musculoso y copado. Pero no por ello he de tirar la serie a la basura.

El fanservice toma todos los colores en esta serie, y todos los tamaños y todas las excusas, literalmente de tener tetas HQ a panty shots absurdísimas, pasando por los cambios (o inclusive la falta casi total) de ropa, la insinuación burda referida al acto sexual: todo esto chocando con lo que deberían ser principios férreos de moral y tradicionalidad japonesa, que aparecen en los momentos menos pensados.

Respecto a las excusas, tengo que confesar una cosa más: hacia mucho, muchísimo tiempo en que no me reia tanto con excusas tan absurdas con el simple hecho de mostrar tetas. La escena de Takashi disparando por encima de las tetas de Rei es el primero de muchos ejemplos que se me vienen a la cabeza.

Como dije más arriba, los recursos repetitivos generalmente cansan; el fanservice, por desgracia o gracia, cuenta con una vuelta de tuerca, sin embargo: siempre que mostrés la misma bombacha vas a aburrir, pero si hacés que la gente (o las tetas) pasen por diferentes vestuarios, en diferentes poses y en diferentes escenarios, tenés fanservice continuado y casi siempre avalado por el público. Después de todo, reto a cualquier hombre que confiese que se aburriría de la vista de unas tetas.

También he de decir que nunca había visto tal variedad de vestuario y escenarios para un mismo fanservice, que sin embargo sigue una continuidad casi férrea respecto a las actitudes de sus personajes. Me saco el sombrero ante quien ideó esas situaciones picarescas, porque en algún punto resultan graciosas. Si te vas al OVA, sin embargo, ya resulta para buscar un lugar tranquilo y pajearte, así sin miramientos ni pelos en la lengua: no solamente no tiene nada que ver con el hilo conductor de la historia, sino que hay bikinis.

Cuatro pendejas + dos chabones = nena con perro

Vamos a hablar vagamente de los personajes y listo, porque tampoco es cuestión de contar toda la serie.

Takashi: es, básicamente, ‘el chico que no tiene nada que ver con nadie pero le gusta la chica principal y se las arregla como puede para sobrevivir’. Viste de negro casi toda la serie y tiene peinado, movimientos y facciones cool. No es profundo para nada, ni siquiera tiene una historia personal ni nada parecido. Su única habilidad, además de poder matar zombies a dos manos, es el hecho de que casi todas las chicas del grupo parecen interesadas en él (ponele).

Rei: la que yo denomino co-protagonista. Es una flaca que se adapta rápidamente a todo y puede demostrar una actitud de hierro, pero sigue siendo endeblemente femenina en muchas otras situaciones. Sus padre es policía y ella es experta en artes marciales, lo que le vale la habilidad de romper cabezas, también.

Saeko: personalmente, el personaje que más me agrada junto con Kohta. Haciéndola corta, es el arquetipo de chica (bah, mina en realidad) silenciosa, seria y de voz relativamente grave que es la líder del club de Kendo de la escuela al momento de la catástrofe. Tiene un lado oculto que raras veces saca a relucir y, por lo general, es muy amable y agradable con la gente que tiene alrededor, además de no tener miedo a pelarse los nudillos contra los muertos. Especialista en armas blancas, como se podrá suponer.

Saya: el arquetipo de la pendeja-genio soberbia que no duda ni un momento, y que se irrita consigo misma y con el resto de la gente por no ver las ‘obviedades’. En sí, es en gran parte el cerebro del grupo, intentando llevarlos de la manera más lógica posible a un buen desenlace, aunque tampoco tiene apego al resto de los personajes. Sobre la marcha le ponen lentes, lo cual hace que la gente se de cuenta que le hacía falta un toque más nerdesco.

Kohta Hirano: este personaje merece que le ponga nombre y apellido, no solo porque está nombrado igual que el creador de Hellsing, sino porque el personaje en sí vale varias risas. Es, básicamente, un gordo nerd fracasado con gran fanatismo por todo lo que sea o implique belicosidad, especialmente armas de fuego. Cuando estalla la catástrofe, Kohta se transforma en la fuente de información más fiable a la hora de disparar un arma, e inclusive en el mejor tirador del grupo (gracias a horas y horas en el campo de tiro, y con la XboX)

Shizuka: es la enfermera de la escuela y, como supondrán, el referente médico de la serie; aunque un personaje como éste podría ser explotado mucho más, Shizuka termina siendo nada más que dos grandes tetas y una voz ciertamente irritante, la conductora designada y una mujer muy suave y por momentos dulce hasta el paroxismo, sin miramientos con el fanservice. En el manga cambia un poco y tiene un poco más de carácter, pero se ve que los chabones atrás del animé la querían más sumisa.

Alice: una nena pequeña con su perro (bautizado Zeke) que es abandonada junto a su padre muerto. El grupo de adolescentes la rescata y la lleva con ellos en una muestra de humanidad que escapa a lo que podría ser visto como un ‘sálvese quien pueda’. Generalmente ayuda en todo lo que puede y es la fuente de Moe más grande a lo largo de toda la serie.

Obviamente hay más personajes, pero sin ganas de spoilear, no hay descripción.

Breve Conclusion

Haciéndola corta y resumiendo: HOTD tiene un par de escenas copadas y un par de situaciones buenas, pero son apenas un décimo de lo que es la serie. Lo que sigue es un larguísimo telón de fondo con planteos de sobrevivientes que no escapan de lo normal, muchísimo fanservice y una pizca necesaria de gore y armamentismo.

Es una buena serie si estás buscando pajearte o pasar sencillamente el rato, sin retribución alguna. De otra manera, la serie va a resultar decadente y no demasiado entretenida. Si les gustó la primera temporada de The Walking Dead, HOTD les va a encantar. Si no les gustó y son fanáticos de Romero, entonces ni siquiera piensen en verla. En esta serie lo que se ve son a los vivos, no a los muertos.

Los dejo con uno de los puntos más fuertes que tiene la serie: el opening. Es condenadamente pegadizo y buenísimo para cualquier shonen que se respete. Nos leemos al rato!


Cataqclismo

viernes, 15 de julio de 2011

Ga-Rei


Hablando de todo un poco, hace bastante que no leía ni recomendaba manga. Así que después de navegar lo suficiente, encontré en los anales de las databases virtuales de manga una serie que pudo hacerse su lugar en mi interés, aunque algo detonado. Damas y caballeros, les presento a Ga-Rei!

Esos Bolazos que dice Wikipedia

Ga-rei (喰霊?) es un manga de acción sobrenatural de Hajime Segawa. Se ha serializado por Kadokawa Shoten en la revista mensual Shōnen Ace y Tankōbon recogidas en doce(12) volúmenes. Se tiene una serie de anime que tienen lugar antes de la manga, Ga-Rei: Zero, empezo a emitirse el 5 de octubre de 2008 y actúa como una precuela de Ga-rei, en ella se mencionan a los miembros de la Agencia, incluido la joven Kagura y Yomi.

La historia se basa en la vida de un joven llamado Kensuke Nimura que es un chico común y corriente salvo que tiene la habilidad de ver espíritus. Esta capacidad en lugar de ayudarlo lo mete en varios aprietos y es tal su mala suerte que, siempre que tiene una cita, algún espíritu lo distrae de su tarea de conquistar a la chica y esta, al final, lo ve como un ser raro y mejor se aparta hasta que un día se encuentra a Kagura Tsuchimiya cuando le estaban persiguiendo unos espíritus; esta accidentalmente lo atropella con su motocicleta y en el alboroto este accidentalmente la besa. Esta decide ayudar al pobre chico que atropelló y, para sorpresa de este, la chica puede ver también al espíritu y no solo eso sino que pelea contra él y con algo de ayuda de Kensuke logran derrotarlos.El chico algo agobiado se va a su casa. Al día siguiente, se entera de que hay una chica nueva que ha sido transferida a su clase y esta chica resulta ser Kagura; luego esta le revela que es una agente de una agencia gubernamental que defiende la población contra enemigos sobrenaturales. También le cuenta que ella posee a Ga-rei, una bestia espiritual con la que mata a estos espíritus malignos. Kensuke, gracias a la atracción que siente hacia Kagura y por el deseo de protegerla, le obliga a permitir unirse a la agencia y formar parte de la batalla entre los miembros de la agencia y los espíritus malignos.

Obviamente, tiene un anime. Ga-rei zero 喰霊-- (Japanese) es la precuela del manga. En ella se cuenta que el Ministerio japonés de Defensa tiene un grupo anti-paranormal de fuerzas especiales llamado Agencia de Prevención de Desastres Sobrenaturales. Ellos son los responsables de proteger el suelo japonés y su gente de eventos paranormales y sobrenaturales. Sin embargo, las cosas no van tan bien en una de sus misiones, lo que conduce a la intervención del Ministerio de la ENVIROMENT Supernatural Desastres Contramedidas División después de la SDPA ha sufrido un gran número de víctimas de la lucha demonios.



Un poquito de todo

Yendo a la parte que me gusta, o a la parte que nosotros realmente escribimos: el manga en sí y qué tiene de bueno y que tiene de malo.

Primero, una nota aclarando que no solamente no estamos en contra del fanservice, sino que nos parece copado… en cierta y respectiva medida. Lo digo por repetidos comentarios que nos han llegado, y al parecer no somos claros en este asunto; con esto abro el análisis de este manga. Este manga es el ejemplo perfecto de porqué el fanservice tiene que tener una medida copada, al igual que el gore; en exceso, se transforma en algo grotesco.

Ga-Rei, como buena serie de exorcistas, tiene un alto porcentaje de la serie basada en el Shonen y, como la tradicionalidad japonesa marca, en el entendimiento entre espíritus y humanos. Sin embargo, el mambo cambia cuando ponés pendejos a hacer de exorcistas... especialmente si los protagonistas son "el chico normal de secundaria”, que de normal tiene lo que yo tengo de pelado, y a la “chica que no quiere que la relación con NADIE pase de una amistad”. Poné a esos dos en un ring de pelea contra lo que sea, y el resultado siempre va a ser bueno.

A veces creo (y acá me inflo el ego) que debería linkear las notas, porque si bien son más las veces que me equivoco, en algunas cosas le pego de lleno; como por ejemplo, en la fórmula Bersekeate y aprendé un nuevo poder. No es por hacerse el autobombo, pero en esa nota está bastante explicado el proceso básico por el que se mueve la línea argumental de este manga.

Para los vagos que no quieran leer; el manga se basa en episodios separados de casos supuestamente aislados, que llevan en común un hilo conductor en el que desemboca una conclusión, también común. A lo largo de esos encuentros van descubriendo muchísimas cosas (de la historia, de ellos mismos, de sus sentimientos, de su razón de vivir, de porqué se les quemaron los ravioles, etc.), hasta que todo desemboca en un (perdonarán el término) tronchudo combate final en el que se juega a todo o nada.

Obviamente, y como en todo juego de azar, la casa siempre gana.

Respecto a los personajes y los poderes; tengo que admitir que, a pesar de ser una especie de rosario de clichés, se los sabe utilizar bien, desde los japoneses tradicionalistas que exorcizan usando sellos hasta los arquetipos de personalidad (rebuscado, honesto, malo malo malo, bueno pelotudo, etc.). El dibujo es un punto MUY a favor de esta serie que tiene más de un as bajo la manga.



Al fin y al cabo

El mayor problema de este manga es el melodrama sentimentaloide que hay de fondo. Si podés digerir eso, algunas panty-shots y algunas peleas mediocres, este manga te va a parecer de lo más genial!

Fuera de todo eso, es un buen shonen con excelentes escenas de pelea y muy buenos adversarios. Y, de por sí, la trama lineal de los personajes (no de la historia en sí; de los personajes) es bastante copada. Le doy el Frikilogía Seal of Approval y los dejo tranquis!

Y por cierto, si alguno vio el anime (yuri) y puede, comente, así el cronista no se queda con la duda de saber que tan bueno/malo es. Un abrazo =)

Cataqclismo

Vandread, o Chau a la Peluquería Unisex


Llega el punto en el que una serie se te pega por su opening, o por su ending, o quizás por su estética, o quizás por los doblajes, o quizás por la historia… o quizás porque es la serie que está media hora antes (o después) de la serie que, de verdad, estás siguiendo. Quizá tenga mensajes subliminales que nos hacen verla, quizá tengan algo oculto o simplemente estamos aburridos. Quizá gran parte de las series que vemos acá se deban a eso: aburrimiento. Pero lo hermoso de todo eso es que nunca vamos a saber verdaderamente porqué la vemos.

Hoy les presento una serie que ya tiene varios añitos encima, pero que sin embargo sigue siendo tan buena como el pan con tomate, o el guiso recalentado de tres días; mucho sabor a lo original no tiene, pero llena la panza. Vandread.

Un poco de Copy + Paste

Haciéndola corta y yendo al grano, vamos a poner los detalles más importantes de esta serie, así como al raspón.

Vandread (ヴァンドレッド Vandoreddo?, la palabra Vandread viene de la unión de Vanguard y Dread que son los robots y naves que usan los hombres y las mujeres respectivamente) es un anime de la productora japonesa GONZO y Media Factory, que presenta de manera pícara el enfrentamiento entre los hombres y las mujeres como dos especies distintas en un futuro o universo distante.

La historia comienza cuando el joven Hibiki, un pobre mecánico de tercera clase que esta totalmente amargado por lo aburrido de su propia vida, comete la estupidez de prometer a sus compañeros del trabajo que robara un 'Vanguard' (robot de combate), intentando probar su existencia.

Precisamente lo hace el mismo día en que los hombres del planeta Taraaku estrenan la Ikazuchi (Trueno), su nave insignia recién reconstruida, para atacar a las mujeres en el espacio exterior. Al despegar la nave, Hibiki, que se encontraba precisamente cumpliendo con su desafío a bordo de uno de los hangares dentro de la Ikazuchi, es atrapado y es sentenciado a ser fusilado, pero logra salvarse en la confusión del combate, al aparecer en escena un grupo de mujeres piratas que comienzan a atacar la nave de los hombres. Las mujeres, a bordo de sus naves de combate, llamadas 'Dreads', capturan sorpresivamente la parte más vieja de la nave de los hombres, que estos liberan de la nave madre durante la batalla y con ella, tres hombres incluyendo Hibiki y los otros dos personajes masculinos centrales de la trama: Bart Garsus y Duero Mc File.

Justamente después que la nave crea un Agujero de gusano y se tele-transporta llevando con ella a las piratas y a los tres hombres que quedaron atrapados en la nave, hacen su aparición las misteriosas fuerzas del "Planeta Tierra", desconocidas para los habitantes de Mejeeru y Taraaku, y atacan a la nave, y ante la necesidad de personal de combate que pueda enfrentarse a esta amenaza, Hibiki, que se encuentra sumergido en una de sus tantas crisis en la búsqueda de "la prueba de su existencia", decide salir a pelear a bordo del Vanguard que se ha robado al principio de la serie.

Pero durante el ataque, hombres y mujeres descubren algo que les resulta increíble: la fusión de Vanguards y Dreads, producida en principio por una extraña serie de modificaciones sufridas en las respectivas naves de batalla de hombres y mujeres a bordo de la nave capturada a los hombres, cosas que resultan un misterio al principio pero se irán develando con el desarrollo de la trama... Ya que la nave capturada parece tener vida propia y produce todas estas cosas... De allí el nombre de una nueva arma de la nave pirata 'Nirvana' (tal cual se bautiza a la nave de los hombres durante un concurso realizado por la tripulación pirata luego de la captura), 'Vandread', formando así una nueva nave de combate, que dependiendo de con quien se fusione Hibiki, tomará distintas cualidades y representarán a los tres elementos, Vandread-Dita: tierra/fuerza, Vandread-Meia: aire/velocidad, y Vandread-Jura: agua/protección. Hibiki continúa en la nave de las pitaras durante toda la serie haciéndola muy divertida y algo picante por el romance, que con el tiempo va naciendo entre Hibiki y Dita.

O al menos eso dice Wikipedia…


Historia ‘e Personajes

Haciéndola corta es lo que dice más arriba. Pero para los que no les gustan las respuestas de manual, acá van un par de detalles, empezando a hacer la vivisección de esta serie:

Primero que nada, la historia, aunque puede parecer asqueante o trillada, es algo masomenos original. La división de los sexos es algo que se busca con frecuencia, sobre todo en escenarios tan extremos como puede ser el cyberpunk de esta serie, y puede dar luz a toneladas de fanservice (como lo hace esta serie de la que hablamos), o darle algunos escenarios, situaciones y personajes extravagantes. Esta serie, en el mejor estilo conservador de su año de emisión (2001), combina ambos dos.

Cuando digo conservador, digo conservador. Teniendo esta serie diez años como tiene, hay que considerar que gran parte del material se consideraba para televisión abierta, y el animé era todavía, y a la luz patronal de nuestros pagos, algo considerado “para chicos”, con pocas series o películas realmente adultas que eran transmitidas religiosamente luego del horario de protección al menor. Esto, y coincidiendo con la historia de la separación de los dos sexos, hacía que en la serie no se viera una puta bombacha, ni un desnudo, ni la imitación del desnudo, ni siquiera la sugerencia de una pareja; las parejas que habían, inclusive las homosexuales, eran lo más conservador posible. Además, a lo largo de toda la serie predomina un aire hippie de querer al prójimo, intentar aceptarlo y, cuando se pueda, digerirlo, siempre ruborizándose en el proceso.

Juro ante mi panteón personal de Dioses que esta serie, a pesar de ser divertida, varias veces me arrancó varios gritos de exclamación, o varias facepalms. El problema era que LA GENTE ERA DEMASIADO BUENA como para ver un poco de sangre, un poco de molestia o, inclusive, sufrimiento.

Sin embargo, tengo que admitir también que toda la serie es consonante respecto a ese punto antes mencionado; quiero decir que si venís a ver como la gente culea, desde el primer o segundo capítulo te vas haciendo a la idea de que no vas a ver NADA. Ni siquiera un puto beso, por lo que me deja con la idea de que esta serie fue creada para pubertos tímidos con un gran amor a la ciencia ficción (momento… ¬¬).

Respecto a los personajes, directamente les linkearía mi nota de la fórmula; tres flacas y un pendejo pajero, puesto que los factores se repiten hasta el hartazgo. Cuando un Frikilólogo cala una fórmula, la cala tanto que sus palabras, aún dos años después de ser escritas, vuelven a repetirse, como la bendita fórmula que es.

Ya que los principales son explicados en esa nota, los pienso mencionar muy por arriba. Primero que nada, Hibiki, el pendejo del Vanguard: un chabón terriblemente tosco con un orgullo del tamaño de Luxemburgo y muy pocos dedo de frente, pero un cabeza que no duda en atacar y que no sabe responder ante las mujeres (aunque dudo que si hubiese sido criado en un mundo con mujeres supiera hacer algo más de lo que hace). Meia, la Rei Ayanami del Animé, conserva el estilo clásico de la chica seria, inmutable y sin sentimientos, fría como una máquina y profesionalmente, un as. Yura, la rubia despampanante cuyas tetas podrían tener órbita propia, hace de la tarada total, la que le sale todo de ojete y no debería estar peleando, pues tiene pensamientos bastante básicos. Por último, Ditta, la co-protagonista, una chiquita inocentona que hace el papel de enamoratriz (si si, enamoratriz) de Hibiki, una chica totalmente enamorada de la vida, de sus amigos, de su cocina y, si tuviera uno, inclusive de su perro (o de su pingüino, usted elija).

Hay muchos personajes secundarios buenos, de los cuales solamente mencionaré un par por ser la lista larga y los detalles, spoileantes; el mercader espacial cínico con el orangután espacial de mascota; la Capitana y Buzán, la segunda al mando, que vendría a ser algo así como Leonard Nimoy solo que sin William Shatner al mando, el médico capturado y Bart, el navegante; Gasconyu (o como se escriba, encontré tres diferentes traducciones y obviamente ninguna coincide), la tozuda de mecánica, la flaquita de ingeniería y la otra flaquita, de enfermería, que habla sin tapujos a través de un títere y le saca fotos a todo, Ezra, la única embarazada en toda la serie, Barnette, la chica espacial aficionada a las armas de fuego y los trajes de Dominatrix (no es tan bueno como suena, creánme)… y toneladas más.


Convenientes las cabinas de piloto, no?

Y al Final… está buena o no está buena?

Miren, no voy a mentirles. Para hacerla corta, voy a dividir la serie en tres o cuatro géneros y analizarlos desde ahí, así podemos hacerlo todo a grandes miramientos y sin spoilear nada. Esta serie contiene partes de los géneros Meccha, Cyberpunk, Moe y Shonen. No pongo más porque sería hilar muy fino y, además de al pedo, sería para distraerse.

Respecto a los Mecchas; primer gran error de esta serie. Sinceramente: hermanos, yo los respeto muchísimo en lo que a animación respecta, pero en que cabeza cabe hace un anime con mechas en 3D? Ni siquiera es CGI esa porquería! (y si lo es, QUE PORQUERÍA!). Cualquier amante del Meccha como respecta va a querer ver tremendos robots cagándose a tiros, pero dibujados de puño y letra, no renderizados y digitalizados. No solamente que los movimientos son muchísimo menos naturales, sino que las emociones de la pelea son más frías que fideos enlatados. Un asco.

Respecto al Cyberpunk; punto fuerte para la serie. Sacando toda la fruta de lado, la serie tiene una tesis bastante fuerte sobre el post-apocalipsis y se sustenta sobre eso. Más que nada, respecto al futuro de la raza humana, y cómo los diferentes escenarios y las necesidades dictan el aspecto de tal o cual villano, además de ser, en el fondo, una serie de alto contenido humanista con una perspectiva pesimista.

Respecto al Moe; no esperen fanservice de ningún tipo, como se dijo arriba, es Moe liso y llano, nada más, como lo hacían nuestros abuelos; viendo al chico y a la chica sonrojados porque no pueden hablarse. Acá caigo en la teoría del caramelo: uno está bien, pero muchos te rompen los dientes. Y a mi parecer, esta serie tiene momentos copados de moe, pero hay algunas escenas que son excesivamente largas y excesivamente tediosas (no tanto como los viajes en ascensor de NGE, pero cerca).

Por último, y respecto al Shonen… más que nada, y por el detalle gráfico de las peleas, no se puede ver ni una gota de sangre (hablo verdadera sangre, no sangre por lastimaduras o magulladuras), pero el discursito de “Bersekeate y aprendé un nuevo poder” está siempre, y la confianza en los amigos también, firme como talón de oso. Por ese lado, se puede confiar en que es una serie buena, pero corre el riesgo de que el chiste, por repetición, pierda la gracia. Confíen en la resolución de los conflictos.


Resumiento, les puedo decir que esta serie es buena, no buenísima ni única, pero tampoco pésima y horrorosa. La recomiendo especialmente para verla en capítulos distanciados uno de cada uno, porque va a hacer más sencilla la digestión. Por desgracia o gracia, solamente figura en AnimeID con los doblajes latinos y subidos a Megavideo en calidad PÉSIMA. Traten de conseguirla por otro lado.

Eso fue todo, nos leemos al rato. Los dejo con los openings de esta serie y el link de AnimeID por si ya quieren empezar a limar. Saludos!

http://animeid.com/anime/vandread-first-stage.html

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